Empleados municipales denuncian traslados compulsivos a Cementerio, castigos y presiones

OBERA. Empleados del sector de Obras Públicas de la municipalidad, manifestaron su malestar por traslados compulsivos que serían castigos y en otro caso una recategorización no cumplida por la misma razón.

Se tratan de Marcelo Da Silva y Juan Carlos Candia que fueron reubicados en el Cementerio. El primero mencionado se desempeñaba en la carpintería municipal y tras dar a conocer en su cuenta de Facebook a principios de 2017, un hecho que fue bochornoso para la Municipalidad: el secuestro y multa por parte de la Policía Provincial del colectivo circulando por la ruta 14 sin la documentación correspondiente,recibió la notificación como pena.

Un mes después, al retorno de sus vacaciones, fue trasladado al cementerio, lugar que es considerado para los trabajadores municipales como “castigo”, ya que nadie quiere ir. Da Silva viajaba en el colectivo municipal que fue secuestrado por la policía de Transito el pasado 6 de enero y tomo fotografías de la insólita situación, cosa que luego se viralizó.

Fue considerado un apriete a personal simpatizante con el SOEMO, gremio conformado recientemente que se encuentra aún en trámite. Desde el mismo sector, habían denunciado iguales maniobras para con los asistentes en gerontología que se desempeñaban en el Asilo municipal, entre ellas Laura Da Cruz, con formación en el área pero que fue pasada a barrido.

 

La semana pasada, el director de Obras Públicas Santiago Poliszuk hizo el compromiso de volver a trasladar a Da Silva a la carpintería municipal y esperan se haga efectivo en los próximos días.

Por otro lado, días atrás se realizaron los concursos para recategorizaciones de los empleados, y en el caso de Oscar Flores, pese a salir bien no fue recategorizado, aseguran que por persecución sindical y orden de «abajo» como le llaman a la dirección de Obras Públicas por su ubicación geográfica comandada además por el subdirector Walter Mogueta.