MISIONES. A los 16 años fue un joven soldado polaco enrolado en el ejército de Hitler. Terminó sus días en Misiones, fue médico e hizo radio, rodeado de familia y amigos según publica el portal Visitemos Misiones.
“Mi papá no sabía nada de los campos de exterminio. Fue militar, soldado, y fue al frente a pelear como voluntario con 16 años, siendo el paracaidista más joven, pero nunca supo de los campos de exterminio del régimen nazi”, confiesa a Hoy Elisabeth Kiczka, la hija menor del segundo matrimonio de Edmundo León Kiczka. El hombre formó parte de la Juventud Hitleriana y luchó en el espanto de la Segunda Guerra Mundial. Apenas se acallaron las bombas, se radicó en Posadas, capital de la provincia de Misiones, donde fue un vecino destacado por su espíritu servicial como médico. Tras su fallecimiento ocurrido el 1 de enero de 2014. Cinco años antes alcanzó a escribir el libro “Mi vida, juguete del destino”. Esas letras y las historias contadas por familiares estarán en una película por una productora de la empresa norteamericana Netflix, que en mayo empezará con las filmaciones en nuestro país.

“El siempre nos contaba que una cosa era la política, la vida social, económica o deportiva de un país, y otra cosas era luchar en el frente de guerra”, dice Elisabeth.
La historia tiene ribetes increíbles. “Había familiares en los dos bandos. Paradójicamente, nuestro abuelo paterno era polaco, y estuvo del otro bando en la guerra. Mi padre recién se entera que fue fusilado por los rusos, en un convento. En el año 2000 lo supimos, cuando fue encontrada una lista con los fallecidos”.
El personaje central del film había nacido en Polonia, de padre polaco y de madre alemana. Según relata el periodista misionero, Enrique Ortíz, “cuando Edmundo Kiczka es invitado a volver a Polonia, no podía ni siquiera entrar a ese lugar donde vivió lo peor de su vida”.
Es que no sabían nada de los campos de exterminio, esas zonas también llamadas campos de la muerte o fábricas de la muerte, campos de concentración construidos por el régimen nazi.

Edmundo fue y vino dos veces a la Argentina. En su primera partida marchó a Italia, donde contrajo un matrimonio que terminó en cinco hijos. Al volver a las pampas, cursó el secundario acelerado, consiguió trabajo en el Plaza Hotel de Buenos Aires -manejaba seis idiomas, relata la hija-, y en poco tiempo fue tachando materias en la UBA hasta recibir el título de médico.
Los dos hijos del segundo matrimonio nacieron en Alemania (en Soltau, Baja Sajonia), fruto del amor con una misionera veintidós años más joven, que se conocieron en Apóstoles donde tuvo una clínica.
POR: Gabriel López (Diario Hoy) y Adriana Alvarenga (Visitemos Misiones)

