Denuncian actitudes violetas y extorsivas de los «trapitos», algunos además bajo efectos de sustancias

OBERA. El viernes cerca de las 21 horas, frente al Casino por avenida Sarmiento, una joven conductora fue increpada violentamente por un sujeto bajo efectos aparentes de estupefacientes diciéndole que debía pagarle porque «le cuidó el auto». Esto es recurrente en esa plazoleta donde a la noche, pese a estar a dos cuadras de la Unidad Regional, los cobradores de estacionamiento regulados por el municipio dejan las calles al caer el día dando lugar a estos sujetos peligrosos, muchos consumiendo algún tipo de droga o alcohol que se comportan, en varios casos, de manera violeta y exigiendo por el pago de un supuesto servicio que le fue contratado.

Braian Flores Stecler, pareja de la joven, contó a este medio lo ocurrido. «Me quedé mirando el auto del otro lado de la calle mientras mi novia fue comprar, el chico no me vio, pero automáticamente cuando vio a mi novia, vino casi al trote a decir «Eh amiga te cuidé el auto», «te estuve cuidando el auto»…Y se puso en su lado, ella entró rápido (al auto) y yo también, él se puso en la puerta, no podíamos cerrarla, le pedí que se corra amablemente para cerrar, y se hacía el sordo». El sujeto insistió «Eh amigo una propina que te cuidamos el auto»… «A lo que le dije que se corra por favor, miró a los costados como dudando… y nos cerró la puerta fuerte, nos quedo mirando y nos fuimos».

Manifestó una sensación de impotencia «Y que te parece, directamente no nos dio ganas de quedarnos en el lugar» expresó.

En cuanto a la edad del sujeto, «por como estaba el tipo, podría decir entre 16 a 26 años, el tema de estar pasado en sustancia generalmente los hace lucir mas viejos de lo que son, caminaba medio raro, y los ojos rojisimos». Además comentó que habían otros dos más en la zona.

«Hoy iré a realizar una exposición (policial), la verdad con la bronca ni pensamos…supongo que al menos una exposición ayudara en caso de que a otra persona le vaya peor con estos tipos» enfatizó.

Pero no fue el único caso que se está haciendo conocer a través de las redes sociales. Patricia Lima denunció públicamente una situación parecida de «Trapitos extorsionadores» en la avenida Libertad y Río Negro, frente al bar conocido como La Toscana. «Estaban entre 11 sentados en el tanque de guerra (en la plazoleta)…. dos me rodearon la camioneta» expresó en febrero. Ayer viernes, según contó a este medio, tuvo que pagarle 20 pesos a los «cuidacoches» frente al Casino.
Desde la policía aseguran que frecuentemente se demoran a adictos consumiendo sustancias en las plazas y en los barrios, cosa denunciada por vecinos constantemente, pero se tratan de personas enfermas que requieren tratamiento pero al no haber un centro que cumpla esta función como fue prometido en campaña electoral tantas veces a lo largo de los años por los gobiernos renovadores; son liberados por el poder judicial a las pocas horas, y en el caso de los menores, entregados a sus padres.
Empero en estos casos, actúan además de manera extorsiva y violeta en pleno centro a los ojos de todos.