Conversatorio de Mujeres: “Necesitamos volver a encontrarnos”

OBERA. Surgió como planteo de gran parte de las participantes del Conversatorio de Mujeres organizado por el Espacio Nina Somariva en Oberá con la participación de referentes del Espacio de Género de la CTA Autónoma. Las multiples formas de violencias y opresión que viven las mujeres, las luchas que están dando para enfrentarlas y las instancias de organización que son necesarias fueron parte de los temas que pudieron compartirse el jueves 1 de marzo en la Casa del Maestro.

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Trabajadoras de salud, docentes, jubiladas, amas de casa, militantes sociales, estudiantes, sobrevivientes de violencias pudieron compartir, en el Primer conversatorio de Mujeres, las experiencias y problemáticas que atraviesan a diario. También estuvo presente Victoria Aguirre, sobreviviente de violencia, recientemente absuelta por el Tribunal Oral de Oberá tras haber estado casi 3 años presa responsabilizada por no haber evitado la muerte de su pequeña hija en manos de su ex concubino.
Las desigualdades estructurales que marcan la vida de las mujeres pudieron visibilizarse en cada uno de los relatos, la violencia laboral, la precarización a la que son expuestas, las tareas domésticas y de cuidado que no están valoradas y que casi exclusivamente la realizan las mujeres, el embarazo adolescente, la violencia institucional, la violencia del poder judicial, entre tantas otras.
“En una sociedad donde no hay tiempo de hablar y principalmente acá en Oberá donde desde siempre está instalado el «que me importa» o el «no te metas» que se haya podido hacer el conversatorio me pareció muy importante porque estuvieron varios sectores representados y se notó en algunos casos esa necesidad de hablar, de contar lo que nos pasa, de pedir ayuda”, destacó Liliana Müller referente del Espacio Nina Somariva y docente de UTEM CTA A.
“La invisibilización y desvalorización del trabajo femenino es una de las peores formas de violencia que sufrimos las mujeres. Cuando sólo trabajamos en el hogar, nos dicen que no trabajamos, cuando en realidad sin esas labores de cuidado ni siquiera se contaría con e l recurso humano. No es en vano que los trabajos dedicados a dar servicio de salud y educación, que son tradicionalmente femeninos son los más precarizados y devaluados”, agregó Muriel Arensburg del Espacio de Género de la CTA A.

Las organizadoras destacaron además que el Conversatorio es una modalidad de participación horizontal, respetuosa de los tiempos y necesidades de expresión de las mujeres. Y puede ser un punto de partida para identificar herramientas y conformar alianzas y redes entre mujeres para enfrentar las múltiples formas de violencias.
“Una reunión donde las experiencias intercambiadas nos recordaron que más allá de las circunstancias que cada una atraviesa, nos podemos reencontrar en la mirada y escucha. Que eso es imprescindible en esos tiempos donde las violencias sufridas cotidianamente amenazan despersonalizarnos y un entorno cada vez más agresivo invita a encerrarnos, dificultando la comunicación”, sostuvo Laura Camelli del Espacio de Género de la CTA A y agregó “nos faltó tiempo para conversar muchos temas más. Vamos a volver y seguiremos hablando, acompañándonos, escuchándonos, consolándonos y sobre todo, fortaleciéndonos”.
“Bandera de lucha”
En medio del conversatorio integrantes del Espacio de Género de la CTA A, entregaron a Victoria Aguirre, la bandera que desde la Central se utilizó para acompañar la lucha de varias organizaciones por su absolución. “Libertada para Victoria, Justicia para Selene” es la frase que se eligió desde el espacio para exigir al Poder Judicial perspectiva de género en el juzgamiento de la joven obereña, quien fue absuelta el 21 de diciembre último.
“Cada espacio que nos damos las mujeres para escucharnos, para comprometernos con el dolor o el sufrimiento de cada una de nosotras, es muy importante. Que podamos hacerles sentir que hay un tiempo y un espacio para escucharlas, para valorar la palabra, la voz de las sobrevivientes de violencias, que les creemos cuando se animan a contar sus historias, eso es fundamental”, destacó Alicia Rivas también del Espacio de Genero de la Central.