Confirman 4 años de cárcel para el dueño del colectivo que despistó y fallecieron 8 mujeres en Brasil

POSADAS. En el momento del accidente, el ómnibus volvía a la provincia de Misiones con un contingente de jubilados -en su mayor parte integrado por mujeres- que habían participado de un encuentro de la tercera edad en las playas de Camboriú, denominado «El Abuelazo». Murieron 8 mujeres y más de 20 pasajeros resultaron con heridas graves.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la sentencia aa cuatro años de cárcel para Emilio Casals, dueño del micro en el que se accidentó en 2009 el contingente del IPS misionero en Rancho Quemado, Brasil,  accidente que se cobró la vida de ocho personas.
Al empresario fue condenado a cuatro años de prisión en 2015 por el uso de «Documento Público Adulterado o Falso” para que ese colectivo pudiera salir de la Argentina y se ordenó su detención.

Casals será alojado en la Unidad Penal Nº 17 de Candelaria, dependiente del Servicio Penitenciario Federal.

 

 

Durante la instrucción de la causa dijo que había comprado el micro a un hombre de nombre Adrián de “Centur Viajes”, pero que la condición fue que esa firma siguiera tramitando las habilitaciones para los servicios.
En su declaración ante el juzgado de primera instancia, Casals aseguró que un empleado de Centur, al que identificó como Rodrigo, era el gestor para tramitar las habilitaciones que los tours que esa unidad iba a hacer ya con la empresa Emilio Viajes.

Pero pese a sus dichos, en el expediente hay un informe de Centur Viajes donde se afirma que esa compañía había dado de baja ese colectivo en 2008 y que desde entonces no hizo más habilitaciones para viajes.

Casals se defendió diciendo que “nunca” pensó que los papeles que supuestamente le mandaba Adrián para los viajes eran “falsos”, y que por eso los seguía presentando para hacer los tours.Tampoco esas irregularidades eran detectadas en los controles en la frontera de San Javier, lugar donde mayormente pasaba Casals con distintos tours.
Después empezó el desfile de testigos. El primero en comparecer fue un ex prefecturiano, Raymundo González. Como integrante de la fuerza, trabajaba en San Javier cuando sucedió la tragedia. Contó que Casals pasó varias veces por esa localidad en dirección a Porto Xavier, Brasil, llevando contingentes. Añadió que siempre con un mismo colectivo: el que se accidentó en Rancho Quemado.

Luego fue el turno de otro ex hombre de la PNA, Miguel Reinaldo, quien afirmó que en abril de 2009, fue el empresario el que presentó los papeles del micro en el que viajaban los abuelos en el cruce internacional, pero que no acompañó al grupo del IPS. Al parecer, el imputado llegó antes al cruce para indicar que el micro había tenido un desperfecto y que se demoraría un rato más en llegar y él (Casals) había ido antes para ganar tiempo y realizar los trámites pertinentes.
El siguiente testigo fue el aún prefecturiano Paulo Farinola. Este hombre explicó detalladamente los papeles que se requieren en la actualidad para cruzar con un transporte hacia el exterior. Dijo que en el momento del hecho trágico estaba, pero sus funciones eran otras. Afirmó no conocer a Casals.

Posteriormente llegó el turno de Marcelo Meza, hermano del chófer del micro que luego del accidente se terminó quitando la vida. Este hombre aseguró que su hermano trabajaba efectivamente con Casals y que había hecho varios viajes.

El contacto que Meza tuvo con su hermano fue en el momento que este le contó que se había quedado varado en Oberá con el colectivo. Al parecer, el chofer le contó que Casals no iba con él y que acudía en su ayuda.

Dijo en un momento que sintió que a su hermano lo abandonaron y que estuvo tres meses detenido en Brasil y que nunca recibió ayuda, que tuvo que pagar el solo lo que había pasado.

Respecto al accidente, dijo en un momento que su hermano le confió que el hecho ocurrió porque se había quedado sin frenos y tras un toque con un camión perdió toda visibilidad y control del vehículo.

También este testigo dijo que posteriormente al accidente y luego de viajar a Brasil por pedido de su hermano, fue hasta el lugar del accidente y encontró una carpeta donde había papeles del ómnibus.

Marcelo Meza es camionero y al ver los papeles del colectivo, notó ciertas irregularidades. Consultó con gente que entendía del tema y allí fue el momento donde le dijeron que la habilitación del micro para hacer viajes al exterior se había hecho pero que los años permitidos para esa actividad ya habían pasado.

El exceso de velocidad en una zona sinuosa y supuestas fallas en el colectivo habrían desencadenado el accidente. El vehículo cayó en un barranco de unos 60 metros en el kilómetro 65 de la ruta BR-282, a la altura del paraje Rancho Quemado, estado de Santa Catarina.

 

Se suicidó el chofer del micro

Daniel Alberto Meza, de 27 años, nunca pudo superar el accidente que sufrió con un micro en el paraje Rancho Quemado de Brasil. El joven se quitó la vida colgándose en la planta baja de la vivienda que sus padres tienen en el barrio Don Santiago, en Garupá en 2010. Allí fue hallado cerca de las 10.50 por una sobrina, quien avisó a sus padres y éstos a la Seccional Quinta. Una patrulla llegó hasta la intersección de las calles Palermo y Liniers, donde hallaron pendiendo de una soga en el dormitorio que ocupaba.