Piden que Fernández de a conocer cuánto le cobró la municipalidad el asfaltado a Dini

OBERA. En una ciudad con calles a la miseria, no es extraño que muchos ciudadanos muestren malestar al ver que las máquinas del estado municipal son utilizadas para pavimentar un predio privado, más allá de que obviamente se le cobre a la empresa que contrató el servicio.

En 2016 ocurrió algo similar con al empresa de la familia Okulovich, con el agravante de estar en un municipio vecino por lo que se debía pedir autorización al Concejo Deliberante, cosa que no ocurrió pero, los ediles decidieron “perdonarle” el asunto al ejecutivo.

 

La dirigente de peronismo local, Adelina González, busca que se transparente el tema y el intendente Carlos Fernández de a conocer cuánto se le cobró a la empresa Dini y Cía, propietaria de una cadena de supermercados y que edificó un enorme complejo comercial en el cruce las rutas 103 y 14, contratando a la municipalidad para el asfaltado del predio de estacionamiento y playa de cargas.

González manifestó a INFOBER «otra vez obras privada sin tener en cuenta los estados de las calles de los barrios que son un desastre». Contó que le hizo llegar su malestar al presidente del Concejo Deliberante Ariel Cháves «preguntado si el consejo autorizó y en qué condiciones, y el respondió que no estaba de acuerdo pero que el intendente tiene facultad de hacerlo dentro del municipio, fijate que los barrios no se pueden circular las calles y el sigue haciendo obras privadas, yo le dije que así como tiene facultad de hacer que, haga lo mismo en informara los obereños cuánto factura y en qué lo va invertir y que la municipalidad debe ocuparse de la obra publica».

«Si es su obligación arreglar las calles, no hacer obras privadas, los obereños necesitan las calles arregladas, es vergonzoso como están las calles y haciendo obras privada, para eso pagan impuestos, y la Defensora (del Pueblo) debería estar viendo esos temas».
También se refirió a las fumigaciones en los barrios que, según ella, no se están haciendo y hay mosquitos.

No obstante, otras empresas de la ciudad que también recurrieron al municipio para pavimentar sus ingresos de vehículos pesados indicaron a este medio que es la única opción en cuanto a asfalto, ya que las constructoras de ruta, no movilizan todo su equipo por trabajos de poca envergadura como estos y las otras utilizan concreto que no dura con el peso de los camiones.

 

Paralelamente, un remisero que opera en la terminal de ómnibus se quejó por el mal estado de la playa de estacionamiento y ascenso de pasajeros que es terrado, lleno de pozos y charcos «En este estado calamitoso se encuentra la playa de la terminal de Oberá, este es el sector donde estacionamos los remises para que asciendan los pasajeros, además, debemos tributar un arancel de diez pesos por hora para trabajar, VERGÜENZA» manifestó Martín Pessini.

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