MISIONES. Los panificados que costaron unos 95 pesos cada uno, no habrían sido despachados por internas con determinadas organizaciones y punteros políticos y quedaron en depósitos del ministro de Desarrollo Social, a cargo de Lisandro Benmaor. Estaban destinados a las familias en estado de vulnerabilidad social según publicó el portal posadeño Poder y Política.

Los panificados fueron adquiridos con autorización de la Gobernación misionera, a razón de unos 90 pesos por unidad, a una conocida panadería posadeña. Fue una partida de 30 mil panes dulces con frutas que se pagó 2.479.500 pesos. Estos panes dulces fueron a parar a los depósitos del Ministerio y fueron repartidos a familias carenciadas en toda la provincia.
El Mosomi (Movimiento Social Misionerista) habría sido la agrupación que capitalizó políticamente el reparto de los alimentos tradicionales de Navidad.

“No querían entregar los panes a algunos punteros y organizaciones”, reveló una fuente que prefirió mantenerse en el anonimato por temor a represalias. Así fue que unos 5 mil panes se pudrieron en un depósito del Ministerio. El uso de alimentos como dádiva político-electoral pesó más que el criterio formal de distribución “a las personas carenciadas y con alto grado de vulnerabilidad social”, como consta en el Expediente 5000-39/17.

Fuente Poder y Política
