Misionero involucrado en el ritual que dejó ni­ños correntinos des­cuar­ti­za­dos en No­vo Ham­bur­go

BRASIL. La Po­li­cía y las au­to­ri­da­des bra­si­le­ñas a car­go del Ope­ra­ti­vo Re­ve­la­ción -­ el cual de­ve­ló que los dos ni­ños des­cuar­ti­za­dos po­si­ble­men­te se­an correntinos -­ die­ron a co­no­cer de­ta­lles de la in­ves­ti­ga­ción que sa­cu­de al Sur de ese pa­ís y que tam­bién re­per­cu­te en Co­rrien­tes y Mi­sio­nes.

El es­tre­me­ce­dor ca­so co­men­zó a ser in­ves­ti­ga­do el 4 de sep­tiem­bre, cuan­do dos cuer­pos pe­que­ños apa­re­cie­ron des­cuar­ti­za­dos y sin ca­be­zas en un ma­to­rral del ba­rrio Lom­ba Gran­de, en la ciu­dad de No­vo Ham­bur­go, a unos 45 ki­ló­me­tros de Por­to Ale­gre y a unos 550 ki­ló­me­tros de Por­to Xa­vier, lo­ca­li­dad li­mí­tro­fe con Mi­sio­nes.
La Po­li­cía del ve­ci­no pa­ís tra­ba­jó en si­len­cio so­bre el ca­so y con el co­rrer de los me­ses fue­ron apa­re­cien­do pis­tas que per­mi­tie­ron re­ve­lar la es­ca­lo­frian­te tra­ma de­trás de los crí­me­nes.
Los pri­me­ros pro­ce­di­mien­tos se die­ron a fi­nes de di­ciem­bre, cuan­do los uni­for­ma­dos bra­si­le­ños lo­gra­ron cap­tu­rar al lí­der de un tem­plo sa­tá­ni­co en la re­gión me­tro­po­li­ta­na de Por­to Ale­gre y a dos se­gui­do­res su­yos.
Ha­brí­an pa­ga­do 25.000 re­a­les pa­ra re­a­li­zar el ri­tual a cam­bio de pros­pe­ri­dad y éxi­to en unos ne­go­cios in­mo­bi­lia­rios que te­ní­an por de­lan­te.
La pes­qui­sa con­ti­nuó en si­len­cio has­ta los pri­me­ros dí­as de ene­ro, cuan­do se in­for­mó la pri­me­ra par­te de los re­sul­ta­dos y ayer ter­mi­na­ron de brin­dar to­dos los de­ta­lles del ca­so.
Se­gún con­sig­nó el por­tal G1.glo­bo.com, los de­te­ni­dos son Sil­vio “El Bru­jo” o “El Ma­es­tro” Fer­nan­des Ro­drí­gues, re­fe­ren­te a ni­vel su­da­me­ri­ca­no de ma­gia ne­gra; Jair Da Sil­va, uno de los se­gui­do­res que en­co­men­dó el ri­tual; An­drei Jor­ge Da Sil­va, hi­jo de Jair; y Mar­cio Mi­ran­da Brus­to­lin, otro se­gui­dor.
Por su par­te, los tres su­je­tos que per­ma­ne­cen pró­fu­gos y tie­nen pe­di­dos de cap­tu­ra son An­der­son Da Sil­va, otro hi­jo de Jair; Pau­lo Ade­mir Nor­bert Da Sil­va, agen­te in­mo­bi­lia­rio que ha­bría par­ti­ci­pa­do del ri­tual; y Jor­ge Adrián Al­ves, que sería oriundo de Iri­goyen (Misiones) dis­cí­pu­lo de El Bru­jo.

La sos­pe­cha que re­cae so­bre el ar­gen­ti­no es que se tra­ta­ría de la per­so­na que tu­vo co­mo fun­ción con­se­guir a los ni­ños que ter­mi­na­ron sien­do des­cuar­ti­za­dos en el ri­tual y lue­go des­car­ta­dos en bol­sas y ca­jas de car­tón en un ma­to­rral.
La in­for­ma­ción que agre­ga­ron los vo­ce­ros del ope­ra­ti­vo es que se cree que es­te su­je­to con­si­guió a los dos me­no­res en una zo­na de fron­te­ra a cam­bio de un ca­mión Mer­ce­des Benz ro­ba­do.
En es­te con­tex­to, ca­be re­cor­dar que las dos víc­ti­mas aún no pu­die­ron ser iden­ti­fi­ca­das, da­do que sus ADN no fue­ron en­con­tra­dos en los ban­cos de da­tos bra­si­le­ños, ni tam­po­co na­die re­cla­mó por ellos has­ta el mo­men­to. Sería un niño de entre 8 y 10 años, y una niña de entre 10 y 12 años, según un examen pericial.
An­te es­ta si­tua­ción, la prin­ci­pal hi­pó­te­sis es que los me­no­res son ar­gen­ti­nos y se cree que pu­die­ron ha­ber si­do tra­í­dos des­de un ba­rrio po­bre de Co­rrien­tes, aña­dió el por­tal Ho­ra de San­ta Ca­ta­ri­na.

El 18 de septiembre fueron encontrados otros miembros a unos 350 metros del primer lugar, y fueron asignados a los mismos hermanos, que tienen la misma madre y padres diferentes.
Los cráneos hasta ahora no han sido localizados.

Sílvio Fernandes Rodrigues era el mago y maestro que llevó a cabo el ritual. El habría exigido dos niños de la misma sangre y dirigido el paso a paso de la sangrienta ceremonia, desde la renuncia a Dios por parte de Jair hasta el sacrificio de los hermanos y el desmembramiento de los cuerpos. Los demás participantes, Márcio Miranda Brustolin, el argentino Jorge Adrián Alves, los empresarios y sus familiares habrían participado en el ritual, venerando al diablo y ejecutando los pasos ceremoniales determinados por el brujo.

 

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