OBERA. Según consta en la denuncia radicada ante la Seccional Primera, la joven fue atacada por una oficial de Policía identificada como Jessica G. (22), quien al momento del hecho se encontrada de franco y de civil.
La agresión se registró el domingo 24, alrededor de las 5.45, en la plazoleta ubicada sobre avenida Libertad y calle Independencia, frente al edificio de la Afip, un sector donde habitualmente se reúnen grupos de jóvenes.
En diálogo con El Territorio, Da Silva señaló que la acusada la atacó sin mediar palabras, presumiblemente por un ataque de celos. Tampoco se conocían previamente, mencionó.
“Estábamos tranquilamente con unos amigos escuchando música y tomando algo, unos metros más adelante estaba cantando un chico que integra una banda y nos acercamos a escuchar. En eso me saltó esta chica, que después me enteré que es oficial de Policía”, relató.
Aún conmocionada y muy dolorida, la joven precisó que el ataque se produjo con una copa de vidrio, aunque no logró observar si la misma estaba rota o se rompió al impactarla, ya que sufrió cortes en la mejilla y la oreja izquierda.
“Me atacó de atrás y no tuve tiempo de nada, no me pude defender. Gracias a Dios estaban mis amigos que me socorrieron, porque si no me mataba. Estaba descontrolada, parecía borracha. Aparentemente, esta chica es novia del cantante que estábamos escuchando y le molestó nuestra presencia”, especuló.
Bañada en sangre, la víctima fue trasladada por sus amigos a la guardia de emergencias del hospital Samic, donde le realizaron las curaciones de rigor y suturas.
Según consta en la denuncia, el médico Jorge Nicolini diagnosticó que “la paciente presenta riesgo de pérdida de la porción inferior de la oreja izquierda”.
La Justicia de instrucción en turno calificó el hecho como lesiones graves, al tiempo que se iniciaron actuaciones administrativas internas. La presunta agresora se desempeña en la órbita de la Unidad Regional II y a raíz del hecho fue trasladada.
Al respecto, Da Silva consideró: “es muy grave lo que pasó, me van a quedar secuelas de por vida y corro riesgo de perder parte de la oreja. Pienso que esta chica no está presa sólo porque es policía, porque si hubiera sido al revés, no tengo dudas que yo estaría detenida”.

Fuente El Territorio
