OBERA. La última jornada del juicio por la muerte de Selene Aguirre se desarrolla en el SUM de la UR 2 desde las 9 horas.
Tras los alegatos del defensor de Rolando Lovera, Martín Moreira, se pasó a un cuarto intermedio.
Moreira insistió con la inocencia de su cliente y la falta de evidencias que lo incriminen en el crimen que está imputado por homicidio con alevosía. Sostuvo que, según el médico forense, el golpe mortal que le causó la muerte de la niña debió ocurrir a las 7 de la tarde, horario en que Lovera se encontraba en la arenera trabajando solo, antes de que la madre, Victoria Aguirre llegara con Selene. Además se refirió al objeto que debió usarse como arma, que no fue hallado.
Para Moreira, los golpes que recibió Selene debieron haber ocurrido antes, en la casa cuando se encontraba con Victoria, y que esto justifica la versión declarada por Victoria sobre un supuesto secuestro el 28 de enero se 2015, el día anterior a que Selene ingresara al hospital sin vida.
Aguirre está imputada por homicidio agravado por el vínculo con alevosía
La fiscal Estela Salguero, reconoció que no se pudo acreditar quien de los acusados asesinó a la niña, pero sostiene su alegato basado en que Victoria Aguirre y Rolando Lovera estuvieron a cargo de cuidar a la niña de dos años que falleció tras recibir golpes. De esta forma, como no puede probar la culpabilidad individual, solicita la prisión perpetua para ambos.
