Los bancos abrieron y hay colectivos

BUENOS AIRES/MISIONES. Por la división en la CGT, el paro fue mínimo y hoy hay colectivos pero no servicio de tren para cruzar de Posadas a Encarnación y viceversa. También abrieron los bancos y a las 7 am realizaron una asamblea en la sede del Banco Nación de Posadas para definir posición sobre la huelga. Por el momento, se mantienen abiertas las cuatro entidades bancarias en Oberá: Banco Nación, Macro, Francés y Corrientes.

En Posadas, el Nación tiene atención parcial. Hipotecario y Santader cerrado; Corrientes y Francés abierto, Macro abierto en asamblea.

 

 

La baja participación que registró el paro, y que fue celebrada en la Casa Rosada, fue la muestra más acabada de la profundización del proceso de división puertas adentro de la central. Tras plantear sus cuestionamientos en la interna, desde los sectores de gordos e independientes rechazaron ayer públicamente la medida de fuerza anunciada por la mañana por el triunvirato de conducción, que componen Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña.

«No discutimos la legitimidad de la protesta, pero diferimos por completo en cómo exteriorizar los reclamos. Acá se abrió con el Ejecutivo una instancia de diálogo, y la lógica indicaba seguir discutiendo los temas inherentes a la clase pasiva, a través de una mesa de sustentabilidad. No convalidamos que nos empujen a una pelea sin sentido», acusó el dirigente José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), que integra el grupo de independientes junto a Gerardo Martínez (Uocra) y Andrés Rodríguez (Upcn), que ayer no se sumaron al paro. Y denunció: «Los encuentros de CGT se han venido poblando de dirigentes y de barras de militantes, ajenos al consejo directivo, que no permiten deliberar con normalidad. No se puede estar discutiendo con esa presión encima».

Esa misma posición esgrimieron referentes de los gordos (grandes gremios de servicios), que aseguraron que Daer fue el único referente del trío de conducción que se oponía al paro. «Pero como la medida ya estaba decidida por el resto, se ratificó con libertad de acción para que cada gremio definiera si adhería o nó», apuntó otro dirigente de ese sector, que expresa la postura más dialoguista hacia el Gobierno.

En cambio, los gremios más cercanos al moyanismo, junto con algunos sindicatos del transporte y dirigentes enrolados con el gastronómico Luis Barrionuevo defendieron la medida de fuerza. «No podemos quedarnos de brazos cruzados cuando le están metiendo la mano en el bolsillo a los jubilados», enfatizaron desde el sector. El único factor de consenso interno pareció surgir ayer para repudiar los episodios de violencia registrados en las inmediaciones del Congreso, una situación que la CGT atribuyó al accionar de «provocadores» que «nada tienen que ver con trabajadores, jubilados ni sindicatos».

 

Aviones: previo al inicio del paro de la CGT, el transporte aéreo ya se veía afectado, sin vuelos desde las 7.30 de ayer, afectando a 20 mil pasajeros.
A su vez, el paro también perjudicó a 20 mil usuarios de la compañía LATAM, que informó que debió cancelar y reprogramar 127 vuelos, 73 de los cuales eran internacionales.

Colectivos: por su parte, la UTA, que representa a los choferes de colectivos, adoptó una resonante medida al diferenciarse de la conducción de la CGT y decidió garantizar el funcionamiento del servicio durante todo este martes, al no plegarse al paro que dispuso el Consejo Directivo de la central obrera que este gremio integra. “La UTA no adhiere al paro general decidido por la CGT para el 19 de diciembre desde las 0”, indicaron ayer.

 La UTA, que mantiene una buena relación con el Gobierno, aclaró que tomó esta medida de no parar pese a que “en principio no está a favor del cambio de fórmula” que establece la reforma previsional.