BUENOS AIRES. La modelo obereña Ingrid Grudke dijo en una entrevista días atrás sobre su pareja Cristóbal López: «Nadie es santo en este país». La modelo desmintió los rumores de separación y apoyó al empresario que está acusado de evadir 8 mil millones de pesos en impuestos a los combustibles.
La Gendarmería recibió la orden de detención del empresario kirchnerista, pero al llegar a su domicilio de Puerto Madero no logró ubicarlo. Está vigente el pedido de captura firmado por el juez federal Julián Ercolini, que lo investiga por una millonaria evasión.
El juez federal Julián Ercolini ordenó la detención del empresario Cristóbal López y de su socio Carlos Fabián de Sousa, en el marco de la causa en la que están acusados de evadir $8 mil millones de pesos del impuesto a los combustibles a través de su empresa OIL. Ercolini los procesó con prisión preventiva por considerarlos partícipes necesarios del delito de administración fraudulenta agravada por haberse cometido contra una administración pública. De Sousa ya fue detenido por la Gendarmería en un domicilio de Puerto Madero.
Aclarada su situación sentimental, en una nota que le brindó a Infama (América, a las 17.15) hace unos días atrás, la blonda se refirió a la complicada situación judicial de su pareja y dejó una declaración más que polémica: «Nadie es santo en este país».
Grudke, también, se mostró dolida por la exposición que tuvo Cristóbal en el último tiempo y reveló: «Por supuesto que duele lo que opinan de él porque le da trabajo a muchísima gente».Y agregó en su defensa: «Sé como es él. Sé de su amabilidad. La gente que trabaja con él lo quiere mucho. Es muy difícil cuando hablan los que no lo conocen u opinan de él sobre suposiciones que se hacen…».
«¿Tenés miedo que termine en prisión?», preguntó el cronista, sin preámbulos. A lo que Ingrid respondió: «Me causa mucha gracia que ustedes preguntan más sobre él, que sobre mí. Yo quiero a una persona, no digo mañana no lo quiero más. La vida para mí es así. Nadie santo es en este país. El único que me puede juzgar es Dios. Al que no le gusta mi opinión, lo lamento. Debemos ser más democráticos como sociedad. Opinamos mucho de la otra persona sin saber».
