POSADAS. Frente a la Cámara de Diputados marchan CTA-ATE-CCC, gremios docentes y jubilados de Marea Blanca contra el «Consenso Fiscal» que el gobernador Hugo Passalacqua firmó con el gobierno Nación como parte del compromiso para aprobar las reformas Previsional, Fiscal y Laboral.
La aprobación preve la eliminación de las aduanas internas (Arco y Centinela) de impuestos a las exportaciones, y además de reducción de Ingresos Brutos.
La CTA-A junto a la CCC, CTEP, Barrios de Pie, Movimiento Popular la Dignidad y otras organizaciones populares se movilizan en Posadas en repudio a la «represión y la militarización del congreso».
Califican a los diputados misioneros provinciales y nacionales de la Renovación y Cambiemos como «traidores».
En ese marco, los diputados del PAyS (partido dirigido por el legislador Héctor «Cacho» Bárbaro) Martín Sereno, Carlos Goring e Issac Lenguaza adhirieron a la protesta y anticiparon que votarán en contra calificando tanto al gobernador como a Carlos Rovira como «cómplices del ajuste», pero apenas hace una semana, lo votaban para Presidente de la Cámara de Representantes por onceaba vez.
Reforma previsional: Que la grieta no obture la mirada (Por Brenda Austin)
El debate sobre la Reforma Previsional puso mucho sobre la mesa. Por un lado, la discusión genuina sobre la ley y por otro, los intentos desestabilizadores de los mismos que hace 80 años no permiten que un gobierno no peronista lleve adelante el mandato popular.
Argentina se merece algo mejor, y estoy segura que la gran mayoría de ciudadanos así lo sienten. Queremos sesionar, porque es ahí donde la democracia que supimos concebir se expresa. Sin instituciones no hay república y sin república no hay democracia.
Se han dicho muchas mentiras, como cada vez que se intenta manipular la opinión pública. Lo que hoy discutimos es el cálculo de movilidad, la fórmula para actualizar las jubilaciones para que de aquí en más nunca pierdan frente a la inflación. Además garantiza el 82% móvil a aquellos con 30 años de aporte que perciben la mínima. La fórmula hoy vigente, hace que en épocas de alta inflación y caída de la economía, los jubilados pierdan. No hay que ir muy lejos, en 2014 y 2016, nuestros abuelos perdieron el 10% de su salario real. Además, como consecuencia de la reforma tributaria, la base del cálculo se verá alterada, por lo que sin formula nueva, perderían nuevamente. ¿Qué se busca? Una nueva base de cálculo de las actualizaciones, que cuide la jubilación y de previsibilidad. Así las cosas, de aprobarse, el año que viene las jubilaciones crecerían 5 puntos por encima de la inflación. No hay recorte.
¿Por qué se dice entonces que le da sustentabilidad al sistema? Básicamente, porque lo que se busca es tener previsibilidad. La fórmula actual, impide que aun en momentos de crecimiento se resuelva el déficit del sistema previsional. ¿Por qué tuvimos esa fórmula? Porque cuando Boudou la hizo aprobar (como consecuencia de un fallo de la CSJN que exigió una fórmula de movilidad) no tenía un INDEC creíble que midiera la inflación y buscaron otras variables, complejas, inestables e irracionales.
Aun así, la nueva fórmula del proyecto de ley tenía un problema que era la transición entre ambos esquemas. Al pasar de un sistema de actualización semestral a uno trimestral, en marzo se producía un desfasaje. Durante las últimas dos semanas, muchos diputados y diputadas del bloque oficialista trabajamos en la búsqueda de alternativas, pues entendíamos que zanjado eso, estábamos frente a una buena ley. Así, las palabras expresadas por Lilita Carrio en el recinto, fueron el reflejo de la posición dominante en el interbloque, promovido en gran medida por el radicalismo, de que esa transición debía ser compensada. La diferencia de esos tres meses se traduce hoy en una propuesta concreta de compensación que beneficia a más de 10 millones de personas y cerca del 75% de los jubilados.
El compromiso de este Gobierno con los abuelos se expresa desde un inicio. Primero con la Reparación Histórica, para que más de 1 millón cien mil jubilados vieran recomponerse sus haberes en más de 3 mil pesos promedio y además cobraran las sentencias por las que tuvieron que pelear contra el gobierno K. Luego con la devolución del IVA a los productos de la canasta básica (para jubilados y AUH) y también con la creación de la Pensión Universal al Adulto Mayor para llegar hoy a un nivel de cobertura del 98% para la tercer edad. Finalmente, un presupuesto record en materia de inversión social: el 76 % de los recursos del año que viene irán a donde más se necesitan.
Venimos sosteniendo hace tiempo, que Argentina necesita empezar a mirar su futuro con responsabilidad. No sólo sentarse a esperar a que llegue, sino mirar de frente los problemas que agobian nuestras posibilidades de desarrollo y sembrar las bases para crecer, crecer en serio.
Basta mirar en nuestros países vecinos lo que fueron capaces de hacer en estas décadas, para que nos embargue la impotencia ante la pregunta de ¿por qué Argentina no puede?
Yo creo que Argentina puede. Pero para eso necesitamos una clase política que sea responsable, sincera y que abandone, aunque sea en algún momento, el discurso para la tribuna.
Los problemas de Argentina son varios, pero principalmente uno: hace tiempo que no genera empleo formal privado suficiente. Todos los años, se suman al mercado de trabajo cerca de 240 mil jóvenes y solo creamos empleo en blanco para 50 mil. Los demás, trabajan en negro, con empleos precarios, los absorbe el empleo público o engrosan las filas del desempleo. El problema central, es en gran medida ese: 1 de cada 3 trabajadores están en negro y otro tanto son cuentapropistas. Salir de la informalidad laboral requiere acuerdos básicos para promover las condiciones que permitan crear empleo registrado, para que también esos derechos laborales que tanto defendemos lleguen a la gran mayoría de los trabajadores. Sin eso, el discurso es hipócrita.
