Masacre de Panambí: hoy se conocerán las sentencias

OBERA. Tal como estaba previsto, el Tribunal Penal Uno presidido por Francisco Aguirre, seguido por Lilia Avendaño y Jorge Erasmo Villalba en el Salón de Usos Múltiples de la UR 2 dará a conocer las sentencias el lunes 18 de diciembre después de las 9 am. Los imputados ya se encuentran junto a sus abogados a la espera de la resolución del juicio, quien anticiparon que apelarán ante instancias superiores en caso de ser condenados a perpetua como pidieron la Fiscalía y la Querella.

En los alegatos de la defensa de los acusados de Marcial Alegre, Pablo Julio Paz y Juan Ramón Godoy, pidieron la absolución cuestionando la investigación. Un semana antes, lo habían hecho la Fiscalía y la querella pidiendo la máxima condena al Tribunal.

Todo indica que recibirán la máxima condena prevista en el Código Penal. De ser así, la conclusión final será que tres hombres, que vivían en una localidad vecina a solo 40 kms, moviéndose en el auto de uno de ellos (fácilmente reconocible) y por una suma casi irrisoria de dinero, cometieron tal macabro crimen mafioso.

Ramón Grinhauz, en representación de Alegre, sostuvo que en el expediente no hay elementos suficientes para que su cliente esté imputado. Rechazó que el chapista haya participado de la planificación y la ejecución del asalto. Y cuestionó, nuevamente, el llamado anónimo que puso a Alegre en la mira de los investigadores policiales. Remarcó la ausencia de testigos directos que ubiquen a su patrocinado en la escena del hecho: la casa del kilómetro 7 de la ruta provincial 5 donde asaltaron, torturaron y prendieron fuego vivos al maderero Oscar Carlos Knack, a su esposa Graciela Mojsiuk y a dos hijos del matrimonio, Bianca (12) y Cristian (25).

El abogado de Paz, Eduardo Paredes, pizarra en mano atacó las pericias que llevó adelante Criminalística de la Unidad Regional Dos de la Policía. Dijo que no se clasificaron los pelos levantados en el pasamontañas y deslizó la posibilidad de que el ADN del ex prefecturiano haya llegado a esa improvisada capucha “por transferencia”.

De la misma manera, puso en tela de juicio el método utilizado para levantar una huella digital, también adjudicada a Paz, hallada en una caja de zapatos que estaba en la casa de los Knack. Afirmó que los peritos no fotografiaron ni midieron esa huella. El letrado había solicitado ante el debate que expertos de la Gendarmería Nacional analizaran ese levantamiento de huella hecho por la Policía, algo que el Tribunal rechazó.

María Cristina Salguero, defensora de Godoy cuestionó que los detectives no hayan seguido las otras líneas de investigación. Godoy denunció ante los camaristas, en el juicio, que había sido torturado por el oficial Enrique Oscar Arenhardt, de la Brigada de Investigaciones de Oberá. En los alegatos se ratificó la acusación contra el policía.

Paz y Alegre se declararon inocentes, mientras que Godoy se guardó en silencio.

La querella, representada por Javier Millán Barredo, expuso los alegatos pidiendo perpetua para los acusados Marcial Alegre, Pablo Julio Paz y Juan Ramón Godoy. En nombre y representación de Emanuel Knack, considera que la evidencia científica es contundente, sumado los testimonios vertidos durante el debate sobre la participación de los tres aquel 25 de mayo de 2014, cuando asaltaron, maniataron y quemaron vivos a al maderero Oscar Carlos Knack (44), a su mujer Graciela Mojsiuk (42) y a dos de los hijos de la pareja, Bianca (12) y Cristian (25) en su casa de Panambí, del que se llevaron 460 mil pesos.

Hizo especial hincapié ante el tribunal sobre las “mentiras” de Godoy que dijo haber sido torturado y fue cambiando su relato.

La Fiscalía dio a conocer su alegato frete a los integrantes del Tribunal Penal de Oberá sosteniendo la acusación a Pablo Paz, Ramón Godoy y Marical Alegre como responsables del crimen de la familia Knack.

El fiscal Elías Bys hizo referencia al VW Bora incautado a Juan Ramón Godoy fue el que utilizaron los ladrones que mataron a la familia maderera Knack el 25 de mayo de 2014.
Mencionó que dos familiares echaron por tierra la coartada del acusado de que el día de la matanza nunca salió de San Javier. “Su suegra lo vio camino a Mojón Grande y la pareja de su sobrina dijo que ese domingo Godoy salió y volvió tarde, para luego lavar el coche”, argumentó.

La Fiscalía sostuvo que las pericias hechas por la Policía detectaron marcas del impacto que el Bora contra una rama ubicada en un paraje de las afueras de Panambí. Que ese dato lo aportó un testigo que vio el auto el 25 a la mañana. Para Bys, los ladrones estaban explorando una vía de escape esa mañana, tanteaban por donde fugarse tras el asalto.

De su lado, la fiscal Miriam Silke remarcó la validez de la declaración que prestó Cristian Knack antes de morir. “Cualquiera de las víctimas puede hacer la denuncia y el lo hizo. Detalló cómo fue el hecho y mencionó como uno de los autores a un prefecturiano o ex prefecturiano que solía comprarle machimbre al aserradero de la familia”, recordó. Luego sostuvo que era contundente el hallazgo de material genético de Pablo Paz y Godoy en la casa donde ocurrió la matanza.

“La cadena de custodia fue impecable. En ninguna etapa previa se impugnaron las pruebas de ADN ni la de huella dactilar. Por eso llama la atención que la defensa recién lo hiciera en el debate”, afirmó.