OBERA. Mañana martes 12 de diciembre empezará el segundo juicio oral por la muerte de Selene Aguirre de dos años en 2015, con el Tribunal subrogante integrado por Jorge Villalba, Graciela Heppner y Azucena García de González.
Desde el Partido de la Causa Obrera, antes de que el juicio comience, ya aseguran que Victoria Aguirre, su madre, será «sometida a una nueva instancia de criminalización por parte de un Estado que persigue y se ensaña con las mujeres pobres y trabajadoras».
Lo hicieron mediante un comunicado donde insisten en que la mujer está «injustamente acusada de asesinar a Selene, a pesar de que ella relató desde el principio de su detención que fue víctima de la violencia de género de su exconcubino Rolando Lovera, y que éste terminó matando a la nena». Sin embargo, en el primer juicio, hubo contradicciones y su relato no fue un elemento concluyente.
Aguirre está detenida bajo la carátula de homicidio vinculado desde 2015, y Lovera como homicidio simple. El juicio tuvo lugar en junio de este año, pero una recusación a los tres integrantes del Tribunal Penal Uno y a la fiscal por parte del abogado de Aguirre, Roberto Bondar, y luego a un integrante del Tribunal Ad Hoc, derivaron en una inhibición total por lo que comenzará de nuevo este 12 de diciembre, pero ahora con los defensores Eduardo Paredes y Roxana Rivas.
El comunicado del Partido Obrero dice «Hace casi tres años que está presa y pese a los numerosos pedidos de excarcelación, un habeas corpus, y una campaña provincial y nacional que atravesó dos Encuentros Nacionales de Mujeres y llegó hasta el Consejo Nacional de Mujeres, la “Justicia” decidió mantenerla encerrada sin justificación, así como fue sin justificación que la Policía la arrastró desde el hospital donde constataron la muerte de Selene hasta el calabozo de la comisaría de Oberá.
Hay que recordar que Victoria ya pasó por un debate oral, iniciado a finales de junio de este año, que fue el clímax de un proceso judicial cargado de prejuicios de clase y de género y carente de imparcialidad. Como ejemplos, se puede mencionar: la falta de incorporación como prueba del cuaderno donde Victoria fue registrando con lujo de detalles la historia clínica de Selene, la falta de revisión del depósito donde habría sucedido el crimen, el hecho de que no se le realizaron exámenes físicos y de laboratorio completos a Victoria, la falta de investigación de los teléfonos celulares destruidos, el rechazo a agregar la pericia psiquiátrica efectuada por el especialista Oscar Krimer, etc. En las audiencias orales, fue evidente el ensañamiento de la fiscal Estela Salguero de Alarcón con Victoria, actitud que no se repitió con el otro acusado, a quien, por el contrario, trató como testigo del supuesto “mal desempeño” de Victoria como madre.
A pesar de este contexto tan desfavorable que conducía, con toda seguridad, a una condena “disciplinadora”, la lucha de distintas organizaciones y activistas, y la amplia solidaridad obtenida a nivel nacional, lograron conjurar el peor final: los jueces fueron recusados y finalmente se inhibieron, y el juicio fue suspendido y volvió a foja cero.
Sin embargo, aunque el tribunal cambió, la Justicia resolvió mantener a Estela Salguero en el papel de fiscal, por lo que entendemos que el Poder Judicial sigue con la idea de condenar a Victoria, sin tener en cuenta las numerosas evidencias a favor de su inocencia, y los escritos presentados en el mismo sentido por los Amicus Curiae del Tribunal, como el de la Asociación Pensamiento Penal.
El caso de Victoria no es un caso aislado, no sólo por la violencia que sufrió de parte de su pareja, sino por el modo en que todos los ámbitos del poder estatal la revictimizaron. Lo mismo pasó con Yanina González, una joven de Buenos Aires que atravesó un calvario muy parecido hasta que los vecinos de su localidad se organizaron para sacarla de la cárcel. Daiana Gorosito, quien en este momento está siendo juzgada en Córdoba, debió pasar un año en la cárcel luego de que su pareja asesinara a su bebé. También fueron criminalizadas María Ovando y Cristina Vázquez en Misiones, y “Belén” e Higui en otros lugares del país. Mientras tanto, el femicida Willy Ríos está excarcelado (aun con condena), el asesino de Tati Piñeyro sigue impune, y los genocidas obtienen beneficios que les permiten caminar tranquilos por las calles.
Como Partido de la Causa Obrera, creemos que la movilización es un factor clave para que se obtenga justicia de un Poder Judicial burgués que es tuerto, y sólo castiga a los más pobres y oprimidos. Por eso llamamos a todas las organizaciones de mujeres, sindicales y políticas a manifestarse por la libertad de Victoria Aguirre y la prisión perpetua a Rolando Lovera, única forma de asegurar justicia para Selene.
Consideramos, además, que la fiscal Salguero de Alarcón debe ser removida aunque más no sea por el conflicto de intereses que se deriva del hecho de que es la esposa del juez que dirigió la primera parte de la irregular etapa de instrucción. Creemos, asimismo, que la carátula debe cambiarse a femicidio vinculado».
