MISIONES. A pocos días que el nuevo presidente, Guillermo Aicheler, asuma la conducción de la distribuidora de energía provincial en reemplazo del polémico Sergio Ferreyra, empleados del Sindicato de Luz y Fuerza realizan una medida de fuerza reclamando una deuda de 550 millones de pesos.
“Proseguimos con la huelga de brazos caídos. Ningún compañero está saliendo, solo se cubren las guardias mínimas” dijo el delegado gremial Ramón Issler.
Las objeciones sindicales se enmarcan dentro de un compendio de incumplimiento de condiciones laborales esenciales como ser la actualización laboral (promulgada en febrero de este año pero jamás cumplida) hasta la cobertura del 50 % de turismo social para los jubilados.
Los anuncios del depósito de los haberes correspondientes al mes de noviembre para el próximo viernes 8 de diciembre y el abono del BAE no logran aplacar los ánimos de los manifestantes, quienes se perfilan predispuestos a pelear hasta las últimas consecuencias en pos de hallar su “justicia social”.
La agrupación gremial, comandada por Julio “Cachilo” Rodríguez argumenta la medida diciendo que el gobierno de Hugo Passalacqua posee la intención de constituir una “administración paralela” en la empresa cercenando las posibilidades de participación del gremio en la conducción dirigencial de EMSA, porque se presume que Aicheler conformaría un directorio desvinculado al gremio, que fue parte en los desmanejos económicos de EMSA.
