BUENOS AIRES. Los gobernadores respaldaron el cambio en la fórmula de la movilidad, a excepción de Rodríguez Saá, muy crítico con la iniciativa. La CGT también la cuestionó con dureza.
El bloque del PJ-Frente para la Victoria (PJ-FpV), que en el Senado es mayoría y preside Miguel Pichetto, consiguió ayer una magra mejora en la propuesta del Gobierno para cambiar el cálculo de la movilidad jubilatoria. Esa modificación, que en los hechos significará $ 43 extra para los haberes mínimos en marzo, destrabó el dictamen de la reforma previsional, que fue acompañado por siete integrantes de la bancada mayoritaria. Ahora el Gobierno intentará darle media sanción la semana próxima aunque ya apareció el primer repudio, de la CGT. Dos de los triunviros cuestionaron en muy duros términos a los senadores peronistas y al Ejecutivo por el acuerdo.
Los dichos de Basavilbaso:
El titular de la ANSES, Emilio Basavilbaso, defendió la reforma previsional y el nuevo cálculo de la actualización de haberes y aseguró que las jubilaciones de la Argentina están entre las «más altas» del mundo.
Según dijo Basavilbaso la reforma se incluye en una «ley corta», de tan solo tres capítulos. «El primero habla de cómo tiene que actualizarse las jubilaciones, con el objetivo de preservar el valor real de las mismas. Lo que se ha definido es que el 70% de la actualización, que pasa a ser trimestral, será a través de la inflación y el 30% con el RIPTE, el índice general de salarios», detalló
El segundo capítulo plantea una garantía de haberes mínimos. «Las personas que hayan completado los aportes y están en situación de jubilación mínima, van a ser actualizadas a través del 82% móvil del salario mínimo, que hoy ronda los $ 9.000», sostuvo el jefe de la ANSES.
De este modo, se deroga el cálculo de movilidad jubilatoria sancionado en 2009, que establecía una actualización semestral, con un índice específico. En la actualidad el SMVyM está en $ 8.870, pero en enero subirá a $ 9.500 y en julio de 2018 a $ 10.000. Mientras que hoy la jubilación mínima está en $ 7.200, que en marzo próximo pasarían a ser $ 7.600.
Si se vota la fórmula Pichetto, el haber mínimo que cobra la mayoría de los jubilados y pensionados pasaría de los actuales $ 7.246 que se pagan desde septiembre a $ 7.659 en marzo de 2018. Un incremento equivalente a $ 413. Aplicado a la AUH, el reajuste llevaría la asignación a $ 1.491 contra los $ 1.412 actuales. «Será un poco más y la buena noticia es que va a arrastran a los jubilados de la mínima y va arrastrando a todos los que están por debajo, y establece un nuevo piso jubilatorio», agregó.
El tercero de los capítulos se relaciona con las «capacidades» que tiene el empleador para intimar al trabajador a jubilarse. «Si se vota la ley, el empleador tiene menos facultades para intimarlo o mandarle un telegrama para que se jubile, y es el jubilado el que tiene la opción de quedarse en su puesto de trabajo si es que así lo desea», manifestó Basabilvaso a radio La Red.
El directivo de la ANSES afirmó que «Para los que se jubilaron sin aportes el índice de actualización será el mismo. La mayoría de los países actualizan por inflación. Algunos países tienen exactamente la misma fórmula que se decidió ayer, por ejemplo Finlandia tiene 80% por inflación y 20% por salario», dijo.
Al ser consultado por si el monto de las jubilaciones en ese país eran más bajas que las argentinas, respondió: «En general las jubilaciones públicas en la Argentina están entre las más altas, lo que sucede es que en otros países hay sistemas privados que las complementan, son un suerte de AFJP para hacer ahorro voluntarios. Nosotros creemos en un sistema público y por eso lo fortalecemos».
La agencia gubernamental encargada de la seguridad social en Finlandia (KELA, por sus siglas en inglés) determina en ese país conviven dos sistemas: un primero vinculado a los ingresos de los trabajadores (similar al de AFJP que existió en Argentina) y un segundo relacionado con la prestación mínima que se garantiza a todos los residentes.
Actualmente la remuneración mínima garantizada en Finlandia es de 753,58 euros, que equivalen a $ 16.164, menos que un salario promedio de un activo en España.
Estos dos sistemas confluyen cuando el trabajador se jubila a los 65 años generando el que será su ingreso definitivo. Pero aquellos habitantes que no hayan aportado al primero de los sistemas tienen, no obstante, una pensión de vejez que otorga el régimen general.
