COMODORO RIVADAVIA. A las 14 horas de este martes, la nave contratada por la Marina es parte del inédito operativo de búsqueda del ARA San Juan, cuya tripulación está integrada por 44 personas, entre ellos dos misioneros, la obereña Eliana María Krawczyk y el posadeño Jorge Ortíz.
A bordo del Skandi Patagonia, va un obereño. Se trata de Federico Staudt de 41 años, buzo profesional que trabaja desde 2003 en la empresa de buceo Mhon Drilling, mientras que el barco pertenece a la noruega Dof, ambas contratadas por Total Austral.
En una breve comunicación con INFOBER, Federico a bordo del buque, contó que cuando fueron convocados para ayudar en el rescate del submarino ARA San Juan, «estábamos en la zona de río Cullen, al sur del Estrecho de Magallanes, trabajando en unas plataformas (Hydra centro y norte), y llamaron de urgencia».
Federico estudió en Prefectura Naval y en Sudáfrica, trabaja en el mar 28 días, mientras que en tierra está otros 28 días.
La embarcación posee servicio de comunicaciones e internet permanente de forma satelital pero con servidores marítimos explicó.


El buque de bandera noruega Skandi Patagonia, zarpó hoy del puerto de Comodoro Rivadavia con equipos de última generación tecnológica, hacia la zona de búsqueda del submarino ARA San Juan, desaparecido hace seis días.
La nave especialmente acondicionada lleva un sonar de búsqueda lateral, una campana de salvamento que puede operar hasta los 250 metros en profundidad y un vehículo de operación remota desde la superficie para poder inspeccionar el fondo, que puede trabajar hasta los 1200 metros.
Antes de partir, el coordinador y capitán de navío de la Armada Argentina, Gabriel Actis, informó en rueda de prensa en Comodoro Rivadavia que se calcula en «un día y medio o dos» la espera para poder estar en la zona de búsqueda, aunque aclaró que eso dependerá de «las condiciones del mar».
La operación se realiza bajo el sistema Ismerlo – Oficina Internacional de Escape y Rescate de Submarinos – , ya que la Armada Argentina pertenece al grupo, dijo el marino.
El Skandi Patagonia, de 92 metros de eslora y que fue contratado por la Marina para colaborar en la operación, se encaminará hacia una zona ubicada «al este del Golfo San Jorge, en el área norte, a unas 200 millas» de la costa, dijo el capitán de navío.
Otro buque, el Sofía 100, partiría del Puerto de Comodoro Rivadavia dentro de 72 horas porque “se está esperando que arribe uno de los aviones C17 que trae a bordo el mini-submarino, un vehículo de rescate que es el equipamiento que será montado a bordo” afirmó Actis. El Sofía 100 es un remolcador de 72 metros de esloraque servirá, también, de apoyo, a las otras naves.
Por otra parte, el secretario de servicios a la comunidad, comandante retirado del Ejército Rubén Palomeque, fue designado como enlace por parte de la intendencia con las tropas para coordinar acciones de asistencia.
Los dos remolcadores del tipo «Supply» cuentan con una importante capacidad de maniobra y arribaron ayer al muelle de Comodoro Rivadavia.

El Galaxy C-5 que la armada norteamericana envió dos desde Háwai con las cápsulas de rescate a bordo, además de los C-17. El lunes ya habían llegado tres de estas naves, una de ellas con un remolcador Tunner 60K Aircraft Cargo Loader y tres miembros del 437th Aerial Port Squadron.
En tanto, el posible rescate se realizaría con una Cámara de Rescate SRC norteamericana presurizada, que se conecta a una escotilla del submarino. Esa cámara, con capacidad para 6 personas, se izaría con el buque que la llevará, que es un Skandi Patagonia noruego, que también lanzará el Vehículo Autónomo Subacuático operado a distancia, que buscará al submarino.

De esta manera, la Cámara de Rescate realizaría el procedimiento la cantidad de veces necesaria para rescatar a los 44 tripulantes.

En la búsqueda del ARA SAN JUAN participan 30 unidades entre aeronaves, navíos y vehículos submarinos. La Argentina cuenta con la colaboración de nueve países: Estados Unidos, Reino Unido, Brasil, Francia, Alemania, Perú, Chile, Colombia y Uruguay.

El avión P-8 Poseidón, de Estados Unidos, es un Boeing 737-800 especializado en detectar submarinos. Utiliza un magnetómetro para medir el campo magnético en el mar y detectar las variaciones producidas por grandes objetos metálicos, como el ARA San Juan. Podría revelar así la ubicación del navío.

Gráficos: La Nación/Clarín
