Descartan que las 7 llamadas sean del submarino, reportó una avería en las baterías el miércoles

MAR DEL PLATA. El vocero de la Armada, Enrique Balbi, informó que los 7 intentos de comunicación que se registraron el sábado no partieron desde el teléfono satelital del submarino ARA San Juan, desaparecido desde el miércoles pasado.

Se trata de intentos de comunicación que se realizaron el sábado y que se creía que habían partido desde la embarcación perdida, que este lunes debería haber llegado a Mar del Plata.

«Hemos recibido oficialmente el informe de la empresa que investigó todas las señales y explicó que los siete intentos de comunicación del sábado no se corresponden con el teléfono satelital del submarino», informó el capitán de navío en una conferencia de prensa realizada este lunes en Mar del Plata.

En principio se creía que las comunicaciones podían provenir del ARA San Juan porque utilizaban una frecuencia similar a la de los teléfonos satelitales, detalló Balbi.

El sábado, el Ministerio de Defensa había informado a través de un comunicado de prensa oficial que se habían detectado siete llamadas provenientes del submarino que no llegaron a enlazar con las bases. Esta versión quedó ahora totalmente destacada.

El vocero de la Armada admitió que la búsqueda del buque ingresó en «una fase crítica». Es que el submarino debería haber arribado hoy a Mar del Plata  y todavía no hay datos concretos sobre su ubicación. Especialistas coinciden en que un submarino de esas características averiado en la profundidad del mar podría garantizar una supervivencia de siete días. El último contacto con el ARA San Juan se registró el miércoles por la mañana.

Además, la Armada confirmó oficialmente que el submarino ARA San Juan había comunicado a la base naval «una avería» en las baterías. La información fue confirmada por el capitán de navío Gabriel Galeazzi, vocero de la fuerza en Mar del Plata.

«El día miércoles se informó este principio de avería, por eso se cambió la derrota (la ruta del buque) y se lo pone rumbo a Mar del Plata«, informó Galeazzi.

El inconveniente técnico estaba vinculado con problema en los circuitos de las baterías que posee el ARA San Juan, las cuales habían sido renovadas en su totalidad en 2014, cuando la unidad fue reparada por el Ministerio de Defensa.

Las baterías son indispensables para la propulsión del submarino en profundidad. Las mismas se recargan en superficie, a través de un generador que es impulsado especialmente por el motor del buque.

«En condiciones habituales de navegabilidad, el submarino puede permanecer debajo del agua al menos unos 90 días. Se manejan las variables de la capacidad de combustible, el agua, los alimentos y también el oxígeno», describió a Infobae el perito naval Fernando Morales.

Sin embargo, esa normalidad de navegación contempla un par de las llamadas salidas a la superficie, que son vitales para el funcionamiento del submarino. Cuando la nave se encuentra en la superficie, se maneja mediante la energía proporcionada por un motor diésel. No obstante, en el caso de tener que permanecer muchos días ininterrumpidos en las profundidades, dependerá del funcionamiento de sus baterías.

Esas mismas baterías son las que permiten accionar los tubos de oxígeno medicinal, ante el caso de una emergencia: «Ese sistema permite atrapar el anhídrido carbónico que exhalan los tripulantes y absorbe el oxígeno puro. Así se permite la renovación y se evita el envenenamiento», agregó Morales.

La carga de las baterías pasa a jugar un rol fundamental ante una eventual emergencia. Éstas solo se pueden recargar una vez que el submarino logra ubicarse en la llamada «profundidad de snórkel»: la nave se sitúa unos dos o tres metros por debajo de la superficie del agua y mediante un tubo logran incorporar el aire necesario para las recargas de las mismas. Esta práctica se debe realizar al menos cada dos o tres días.

«En caso de que el submarino no pueda alcanzar esa superficie de snórkel para la recarga de las baterías, el tiempo de autonomía es de siete días».

 

Las condiciones meteorológicas, que recién serán óptimas mañana, complicaron las tareas de búsqueda durante el fin de semana. Al menos 17 barcos y 10 aviones con bandera de distintos países rastrillaron el área por el que debería haberse trasladado el submarino, sin embargo los especialistas dicen que las altas olas podrían alterar la eficacia del operativo. (Infobae)

Las baterías habían sido renovadas en 2014