OBERA. Héctor González, director del hospital Samic en diálogo con la prensa, admitió que aumentaron los accidentes de tránsito nuevamente, “observamos un repunte. No de accidentes en Oberá ciudad, pero si en localidades vecinas (rutas)”…»Los accidentes generan una gran demanda de recursos y mucha gente se queja porque no se lo atiende rápido. Con estas urgencias se pone más personal, pero no se logra dar abasto” y dijo que está en su intención reunirse con autoridades de la Municipalidad y la Policía para ajustar las tareas de prevención.
“Los fines de semana son críticos y eso que en Oberá se logró bajar mucho esas estadísticas, pero las localidades vecinas siguen con la problemática y hay que ver cómo se frena esto…levantar el pie del acelerador. Hacia fin de año siempre hay un repunte de accidentes…hay que hacer concientización” expresó.
Ante una sociedad que es hija del rigor y no se autoregula; el Estado con penas muy livianas y, en muchos casos, infraestructura inadecuada (falta de semáforos en zonas urbanas, rutas angostas, con alto tránsito que ya deberían ser autovías – para evitar choques frontales-, falta de iluminación particularmente en los cruces, peatones que caminan por peligrosas banquinas, etc) se tiene un combo que da como resultado este aumento en las estadísticas.
La mayoría de los accidentes en cruces de calles (o para atravesar avenidas) se deben a personas que no bajan la velocidad, tengan o no prioridad, pese a que ya han pasado una o más veces por el curso teórico que brinda el municipio. ¿Es tan difícil entender este concepto básico que hace la diferencia en otros países con menos accidentes?
