OBERA. Ante poco más de mil personas, la vicepresidente de la Nación, Gabriela Michetti visitó Oberá arribando desde Formosa a las 14.30 horas al aeroclub local, para visitar primero el Hogar Santa Teresita, una breve ronda de prensa con pocos medios de comunicación en el Casino y el acto de cierre de campaña local de Cambiemos a las 19.30 horas.
Inevitablemente, comenzó hablando del tema del día en el país, la aparición del cuerpo de Santiago Maldonado, «ustedes saben que hoy estamos en una situación particular a nivel país y hemos suspendido varios eventos que teníamos, porque creemos que es importante que la familia de Maldonado pueda sentirse respetada por todos los argentinos en este momento difícil que están pasando, si me ven con un tono no tan festivo, es por eso» aclaró.
Además de elogiar a Oberá y decir que es una ciudad para «quitar la depresión» (esto porque desconoce los reiterados cortes de energía, agua, etc), con un discurso tranquilo, de superación y analítico, habló del cambio cultural en el país más allá de lo económico «mucho más profundo», de la cultura del trabajo, del esfuerzo.. remarcó que «no podemos tener 30 % de pobres, ahora 28,6 % (según el Indec), Argentina es un país exportador de alimentos, no podemos tener pobres»; mencionó como ejemplo un país como Australia que 30 años atrás era mas pobre que Argentina ¿son más inteligentes que nosotros? se preguntó…»no, son más ordenados, tenemos que hacer las cosas bien» y agregó «no nos sirve de nada crecer rápido y andar bien 7 u 8 años y después volvamos a caer en una crísis peor» anticipando que la recuperación será lenta…e insistió con que no solo es apostar al cambio, si no a la prosperidad. Por supuesto, pidió a los misioneros votar y mostrar el cambio al país también desde la provincia en referencia a terminar con la hegemonía renovadora.
Pasada las 20 horas, dejó el salón San Basilio en dirección a Posadas.
Previamente, se presentaron sobre el escenario tipo tarima de 360 º los candidatos locales a Defensor del Pueblo, diputados y senadores.
A diferencia del discurso de Mauricio Macri una semana antes en Iguazú donde además de los slogans, solo habló de los millones gastados en el aeropuerto (esto frente a personas que habitan una ciudad sin cloacas), Michetti hizo una serie de razonamientos realistas de la situación actual y el mucho tiempo que llevará cambiarlo; muy diferente al discurso pseudo peronista de Cristina Fernández dos días antes en Avellaneda, donde con absoluta hipocresía habló de pobreza tras haber gobernado 12 años (8 de ella), haber enriquecido su patrimonio escandalosamente como así el de sus funcionarios y cercanos envueltos en decenas de casos de corrupción; dejando una infraestructura deficiente, una pobreza del 30 % (estructural de casi el 50) y una economía de emisión inviable e insostenible en el tiempo cuya receta solo Venezuela aplica (y así le va), el resto de los emergentes no, entre ellos Australia que están bastante mejor y sobra ejemplos.