OBERA. El único sobreviviente de la masacre de Panambí revive cada segundo del terrible 25 de mayo en el que perdió a toda su familia. Ayer en su declaración dijo que los teléfonos de su hermano y su madre se activaron en Buenos Aires.
«Es muy duro, te hacen remover, te hacen repetir de los quemados. Yo levanté a mi familia a los móviles de la policía, los vi todo quemados», dijo en FM SHOW de Posadas, Carlos Knack, el único sobreviviente de la masacre de Panambí, minutos antes de comenzar la tercera jornada del juicio oral y público.
Pablo Julio Paz; Juan Ramón Godoy, y Marcial Alegre están imputados por el brutal asalto, tortura y homicidio de Oscar Carlos Knack (44), Graciela Mojsiuk (42) y sus Bianca y Cristian, ocurrido el 25 de mayo de 2014.
Carlos Knack, ayer en su declaración dijo que los teléfonos de su hermano y su madre se activaron en Buenos Aires. Esta mañana en comunicación con FM SHOW confirmó que «eso siempre se presentó al juzgado esas pruebas pero la justicia no hizo nada».
Carlos cree que los imputados son los asesinos de su familia, pero «hay mas, pero lo que faltan ya está a cargo de la justicia». A los que están sentados en el banquillo los catalogó de «inteligente son todos ahí, son profesionales sinvergüenzas. Son tan caraduras que ni vergüenza tienen».
Sin embargo tiene esperanzas. «Nadie sabe, en cualquier momento se puede quebrar y contar la masacre. Lo mínimo que se espera es la máxima condena que se merecen».
Con dolor, bronca, impotencia vive cada segundo del juicio en el que se ventila los momentos de tortura, dolor, desesperación y muerte de los cuatro integrantes de su familia. «Es muy duro, te hacen remover, te hacen repetir de los quemados. Yo levante a mi familia a los móviles de la policía, los ví todo quemados. Es muy duro perder de un día al otro toda mi familia».
