Declararon los primeros testigos por la Masacre de Panambí: «Aun recuerdo el olor a carne quemada”

OBERA. Desde las 8.30 declaran los primeros testigos (son 105 los citados) por el crimen denominado «La Masacre de Panambí» que le costó la vida a Oscar Knack, su esposa Graciela y sus hijos Bianca, de 12 años, y Cristian, de 25 años el 25 de mayo de 2014, en su casa del Kilómetro 7 de la ruta provincial 5 de la localidad de Panambí. Fueron torturados y quemados vivos.

Una de las primeras testigos en declarar fue Norma Esther Dranchenberg: “mi cuñado Oscar Carlos apareció en la casa donde estábamos y pidió ayuda. Estaba todo quemado. Primero me preguntamos quién era. No lo habíamos reconocido.
Le dimos una silla. El pedía que vayan a socorrer a los demás, que habían sido asaltados y quemados. Mis nenes quedaron a cuidarlo y mi marido fue a la casa de Carlos”, recordó, muy compungido.
Alcanzó a hablar con Bianca “Estaba muy malherida. Decía que no iba a aguantar el dolor. Contó que primero habían entrado tres delincuentes por la parte trasera de la casa y que empezaron a pegarle a su padre. Después dijo que a ella la sentaron en una silla y empezaron a quemarla con alcohol”, detalló.
Norma precisó que el fuego había consumido las orejas y la nariz de Bianca. Más de una vez remarcó que fue un horror indescriptible.

Carlos “Nano” Knack, ante el Tribunal Penal Uno, declaró que ese mediodía había celebrado su cumpleaños,  y a la tarde aparecieron los ladrones cuando el había llevado a su novia (ahora su esposa) a la casa.
“Me avisaron  por teléfono y cuando volví mi familia estaba completamente quemada, sin ropa…Mamá y papá fueron llevados en un móvil de la Policía hasta el Samic de Oberá. Fui con ellos haciendo preguntas. Ellos dijeron que papá y Cristian fueron separados de las mujeres (mamá y Bianca). A los dos los golpearon mucho. Sobre todo a Cristian. Después empezaron a torturar a Bianca al grito de ‘entreguen la plata’. Le prendían fuego” y agregó “en determinado momento, les dieron la plata, que estaba en una caja de zapatos. Pero el monto que encontraron los asaltantes no era el que esperaban. Papá les ofreció los cheques, pero ellos dijeron que no eran pavos, que no querían cheques”…“Cristian me dijo que era el que iba a comprar machimbre en casa, no sabía el nombre pero que mire en la libreta de mami» en referencia al ex prefecturiano.

El sobrino del matrimonio asesinado, Germán Alexander Mojsiuk, declaró «Mi tío golpeó la ventana pidiendo auxilio. Estábamos en la casa de un vecino”, evocó.
“Mamá y yo fuimos a la comisaría. Avisamos y fuimos a la casa en mis tíos.
A la primera que veo es a mi prima Bianca,  que estaba sobre una sábana. Con el vecino José Serfas apagamos el incendio. Había fuego en la cocina y en las piezas”, agregó.
“Después ayudé a Cristian a subir al auto con el que lo llevaron al hospital. El estaba ensangrentado, con todo el pelo quemado. Era algo muy feo de presenciar. Aun recuerdo el olor a carne quemada”, admitió.

Tony, padre de Germán declaró “escuché a mi hermana Graciela diciendo ‘ayuda, ayuda…Bianca y mi hermana estaban completamente desnudas. Ni la ropa interior les había quedado. Yo subí a Bianca a mi vehículo y la llevé con mi señora a Oberá. En el camino ella contó que el papá le había entregado la plata que tenía a los asaltantes, pero que estos querían más”.

Un vecino, José Serfas, socorrió a las víctimas declaró: “Carlitos Knack estaba irreconocible. Solo de slip. Su ropa se había quemado. Pidió ayuda para su familia. Entonces fuimos a la casa y encontramos a Graciela Mojsiuk, a Bianca y a Cristian tirados en el pasto, igual de quemados”.
Pensó que Bianca había fallecido cuando él se acercó. “Estaba muy quieta. Pero después reaccionó y dijo quién me está tocando, cuando la auxiliaron”, apuntó.
Su ex mujer, Gisela Schwartz declaró “El pedido de socorro de Knack nos asustó…Lo reconocimos por la voz. Toda mi familia está quemada, dijo. Lo sentamos en un sillón y solo decía: ayúdennos. ‘Llámalo urgente a Nano’”.
“Me puse en schock al verlo. Dijo que no quería entrar a la casa porque la lluvia que caía le aliviaba el dolor. Entonces pensé en cómo sería el estado de los demás, de Bianca sobre todo”. “También hablé con Cristian Knack. En el camino de su casa al hospital, me contó que los ladrones eran cinco y que vio que algunos usaban alpargatas blancas…Recuerdo los gritos de Bianca llamándole al padre, pidiendo que la ayudara”. (fuente Misionesonline)

Los acusados Pablo Julio Paz, Marcial Alegre y Juan Ramón Godoy anticiparon que van a declarar.