OBERA. Terminada la 38º Edición de la Fiesta Nacional del Inmigrante, Federación de Colectividades canceló la tercera y última cuota a la empresa Arquev del ex intendente obereño y su ex esposa; de 500 mil pesos más en concepto de «actualización», items que supuestamente nadie leyó cuando se firmó el contrato en mayo de 2016, fecha en la que presidía Enrique Forni.
Fuentes indicaron a INFOBER que, si bien se continúa trabajando en el balance, no hubo pérdidas este año, tampoco ganancias ya que lo recaudado fue destinado a pagar cuentas, entre ellas cancelar lo restante del juicio por los galpones a Ewaldo Rindfleisch, más otras deudas con AFIP, Rentas, Sadaic, sueldos, proveedores, etc que sumaban 2,6 millones.
Parte de las deudas fueron pagadas este año con otros eventos y dos subsidios de 800 mil pesos cada uno del Estado provincial, mientras que se llegó a un convenio con los entes recaudatorios que implica abonar 57 mil pesos por mes.
«Si no le hubiéramos pagado la deuda a Tito, íbamos a cerrar con ganancias que se podían destinar a otras cosas, el parque necesita mantenimiento» recocieron.
De esta manera, el ex intendente y actual director de Arquitectura, Ewaldo Ridnfleisch junto a su ex esposa Mónica Montoya, volvieron a alzarse con una importante suma producto de los ingresos generados en la Fiesta del Inmigrante donde hay cientos de obereños que trabajan ad honorem y en un predio público que fue donado por una persona borrada de la historia.
El convenio establecía pagar por los galpones que la empresa Arquev usufructuó desde 1997, bajo un contrato totalmente leonino donde se llevaba el 80 % de lo recaudado en stands comerciales, publicidad y cartelería, dejando apenas 20 % a los organizadores de la fiesta. En aquel momento, Miguel Oliveras era el intendente, Ewaldo Rindfleisch concejal por su espacio político (UCR), luego sería presidente de la CELO y finalmente intendente. Hugo Sand presidía Federación de Colectividades y Roberto Rocholl integraba la comisión.
En 2003 el contrato fue renovado bajo la presidencia de Julio Barchuck, que luego sería director de Turismo en la gestión Rindfleisch. Siendo intendente y como funcionario público, había una clara incompatibilidad al explotar comercialmente un galpón sobre un predio municipal.
En 2008, con el contrato ya concluido, el presidente Erardo Smidth decide terminar con los escandalosos negocios del intendente no renovando el contrato, pero una de las cláusulas leoninas establecía pagarle por «las mejoras», es decir por las viejas chapas. A días de comenzar la Fiesta, Rindfleisch y Montoya iniciaron una demanda contra Federación y hasta cerraron con candado los galpones. La justicia los hizo abrir, pero dio lugar a un juicio que concluyó en 2016, aunque sin sentencia de pago.
Hasta ese momento solo se le debía abonar los honorarios a los abogados que intervinieron, cosa que se cumplió mediante un subsidio del estado provincial por unos 400 mil pesos.
Al mismo tiempo y para “acabar con la agonía” aunque la Justicia aún no había determinado que Federación debía pagarle a ARQUEV por los viejos tinglados; se llegó a un acuerdo económico de 1,5 millones de pesos en tres cuotas iguales de 500 mil pesos.
Sin embargo, solo la primera fue de $500 mil pesos. En la letra chica que “nadie leyó”, se estableció que a las restantes dos cuotas de 500 mil se le sumarían una «actualización». Como la edición 37º de 2016 no alcanzó para cancelar la segunda cuota a la empresa del ex intendente, cada colectividad tuvo que auxiliar para completar los 500 mil pesos.
Como supuestamente nadie leyó ese items (habiendo asesores legales mediante), a principio de este 2017, se tuvo que pagar 160 mil pesos más en concepto de intereses por esa cuota. El pago incluso debió ser judiciliazado, ya que Arquev no quería aceptar el pago solamente de 500 mil, si no además los 160 que reclamaba. Federación entregó los medio millón de pesos al juez, como muestra de intención de pago aseguraron a este medio, mientras que lo restante debió ser abonado posteriomente.
Para la cuota tres pactada con esta edición 38º de la Fiesta del Inmigrante de 2017, se sumaron otra vez 70 mil pesos por el mismo concepto. En total, con honorarios, el convenio costó más de 2 millones de pesos.
