OBERA. En la segunda ciudad de la provincia, cabecera de la zona centro donde habitan unos 300 mil habitantes, no había médicos forenses durante el fin de semana largo. A dos años de haberse inaugurado un hospital nuevo que aún no funciona, lo básico sigue sin estar y tanto el intendente como el presidente del Concejo Deliberante, ambos renovadores, son médicos.
El sábado pasada las 23 en una vivienda de calle Mar del Plata al 300, en barrio Norte (Villa Torneus), Mauro Benitez de 29 años se quitó la vida colgándose en las barandas del primer piso de uno de los duplex que se encuentra detrás.
Su hermano mayor, Pedro Ariel Benitez relató la agonía que padeció su familia con el procedimiento. Esa misma noche, la policía no tardó en llegar al lugar iniciando el procedimiento correspondiente en estos casos.
A la hora, el cuerpo estaba en la comisaria donde no se llegó a certificar la muerte y así poder extender el certificado para su velatorio y posterior inhumación.
Ya en las primeras del día siguiente, Ariel se dirige a la comisaria para solicitar la entrega del cuerpo y fue sorprendido con la noticia que “no podían ubicar al médico forense y en ese momento me pusieron en contacto desde la Seccional Primera con con una persona del juzgado donde fui maltratado verbalmente, me cortaron el teléfono y me apersoné en dicha oficina judicial” contó lo que puede verse en el video que filmó.
En el Juzgado de Instrucción Dos, pidió que le expliquen el motivo del por qué no le entregaban el cuerpo, lo habían llevado a Alem, luego a Cerro Azul y como tampoco no había médico forense disponible, se lo llevó a la morgue de la ciudad de Posadas. En la sede judicial, el empleado hace unos llamados telefónicos y concluye diciendo que debía esperar y no tenía otra respuesta para darle.
Cabe recordar que, en Oberá no hay morgue judicial, las autopsias se realizan en Posadas y el traslado de los cuerpos, si es un fin de semana, demoran hasta el primer día hábil, tal como ocurrió con Mauro y tantos otros, que recién el martes a las 18 horas fue entregado a sus familiares para el velatorio e inhumación, tras haber sido trasladado a dos tres municipios para que un médico forense certifique la causa de fallecimiento.
Según fuentes, la ciudad tiene médicos forenses pero por esas casualidades el fin de semana largo no había ninguno disponible o con el celular encendido.
“Es una falta de respeto como una ciudad que paga sus impuestos, donde trabajamos no podamos tener un médico de guardia como debería ser” manifestó Ariel.
“Los días de angustia de la familia fueron interminables y a mis padres los tuvieron que medicar para esta espera horrorosa por falta de un inoperante que se no estaba en su lugar de trabajo”… “ ojalá esto no le pase a una familia más por eso hablo para que las autoridades tomen cartas en el asunto”, comentó.
“En un fin de semana largo te podes morir por alguna razón y a la hora de necesitar un forense que determine la muerte en un fin de semana lago como el que tuvimos su ausencia es la que brilla y no como el significado de Oberá” finalizó.
