Continúa prófugo el agresor de la contadora que teme represalias

OBERA. Walter Federico K. (29), fue denunciado por su ex pareja, la contadora Gloria Evelia Villalba  (31) por lesiones graves en el rostro (fractura de tabique de nariz) y privación ilegítima de la libertad, además de desobediencia judicial por violar la prohibición de acercamiento.

Walter entró a su casa pese a tener una prohibición de acercamiento dispuesto por el juzgado de Familia, y tras mantener una discusión con ella, le sacó el celular y la mantuvo cautiva varios días. Finalmente se fue de la casa llevándose consigo el celular con el chip y dinero de la victima.
Más tarde volvió a golpearla en la cabeza y rostro cuando ella intentó recuperar los elementos que él se había llevado y unos cheques. Según consta en la denuncia, el sujeto le habría dicho que vaya a su vivienda a buscar dichos elementos, momento en que la atacó ferozmente. 
El agresor hasta el momento continúa prófugo y la Policía realizó diversos allanamientos, entre estos la casa del padre. La semana pasada, el local comercial de la familia sobre calle Barreyro amaneció con pintadas escrachando al sujeto, mientras la joven recibió el botón antipánico por disposición del Juzgado de Familia y custodia policial frente a su domicilio.
“Me encerraba en mi propia casa, me sacaba el celular, me golpeaba y me sometía. El viernes me pegó una patada en el pecho y el sábado me dio un cabezazo que me rompió la nariz. Para colmo, lo denuncié y sigue libre. La verdad que tengo mucho miedo por la seguridad de mi hija y la mía” contó en diálogo con diario El Territorio, manifestando que se siente atemorizada ante posibles represalias ya que vecinos y allegados afirmaron haberlo visto en inmediaciones a su vivienda…“Hasta ahora allanaron el negocio y la casa del padre, pero no la casa de la madre y pienso que podría estar ahí. Los conocidos me dicen que está en la casa y que todo el tiempo está en línea en el WhatsApp».
El lunes realizó una ampliación de denuncia ante la Comisaría de la Mujer, donde agregó el testimonio de una empleada de una estación de servicio del centro que le comentó que el sujeto compró cigarrillos en el lugar, ubicado a metros de su vivienda.
Relató además que estuvieron en pareja por alrededor de diez meses, la tuvo cautiva en varias ocasiones y aseguró  que estaba «re manipulada, no sabía cómo actuar porque nunca tuve una pareja violenta”. Villalba tiene una hija de siete años, fruto de una relación anterior.