Bondar afirma que tergiversaron sus palabras de «inmundicia humana” y adelantó un jury a Alarcón

OBERA. El juez Horacio Alarcón pidió la semana pasada al Colegio de Abogados provincial que sancione a Roberto Bondar que, en un proceso judicial, calificó de “basura e inmundicia humana” a una menor que fue víctima de abuso sexual.
Al respecto, Bondar que tiene a su cargo la defensa del empleado municipal acusado de abusar sexualmente de la menor, se defendió en declaraciones a Fm Imaginate diciendo que fueron tergiversadas sus palabras en el documento ya que no se refería a la menor en particular, si no a todos aquellos que realizan denuncias falsas.
Según el letrado, la filtración del expediente a la prensa es una situación de irregularidad grave y que el Juez Alarcón no inicie una investigación dentro del juzgado es motivo para iniciar un jury ante el Superior Tribunal de Justicia.
Respecto al caso, Bondar mencionó que la pericia ginecológica determinó que no existió acceso carnal en la menor de 11 años, por lo que considera que la misma fue manipulada por los adultos en lo que, a su criterio, es una denuncia falsa. En la denuncia también se encuentra involucrada otra presunta víctima de 17 años.
Alarcón dispuso un apercibimiento y remitió los antecedentes al Colegio de Abogados para que lo sancionen por “inconducta en el ejercicio de la profesión”.
El caso
En abril pasado, un empleado municipal, Ramón R. (67) que se desempeñaba en el sector del Salto Berrondo fue detenido bajo la figura de “abuso sexual con acceso carnal” en un caso de prostitución de dos chicas menores de edad junto a los padres de las mismas de 54 y 55 años que cargan ahora con una causa por “promoción de corrupción de menores”.
Se trata de una niña de 11 años y una adolescente de 17 que, según la denuncia, eran entregadas por sus progenitores que residen en Campo Ramón a cambio de dinero o mercaderías al municipal para que las someta sexualmente. Incluso, las menores eran amenazadas de muerte para que no delaten a los acusados. No se descarta que hayan habido otros “clientes”.
Los abusos eran cometidos, aparentemente, en la vivienda del empleado municipal, que, junto a los padres de las niñas, fueron detenidos por orden del juez de Instrucción Dos, Horacio Alarcón.
Casi al mismo tiempo de este escándalo, Bondar dejó de ser la defensa de otro caso, el de Victoria Aguirre donde paradójicamente el abogado reclamaba la falta de perspectiva de género y acusaba de machistas a los jueces y la fiscal.