El estado provincial compraría una bomba nueva para el Parque Termal

OBERA. Luego de tres meses de estar sin funcionar con los caños apilados oxidándose, y ante el reclamo de algunos sectores hoteleros, el gobernador Hugo Passalacqua ya habría dado la orden de utilizar recursos provinciales para comprar una bomba nueva a utilizarse en el parque termal, según trascendidos.

De esta manera, el fiasco más grande que tiene la ciudad, seguirá demandando fondos del erario público que, bien deberían destinarse a cuestiones más prioritarias.

Desde el fin de semana largo de abril, la bomba principal que extrae el agua del Acuífero Guaraní, está rota. Fue justo el jueves Santo, aunque no es que había un cúmulo turistas y contingentes que se preparaban para arribar a la ciudad, pero es una muestra más de un proyecto que ninguna agencia de turismo toma en serio, tras tantos años de lo mismo.

Habiendo otros centros termales, para qué «quemarse» con este, que fue un curro desde el inicio y las consecuencias están a la vista.

No obstante, arrancaron las vacaciones de invierno, días donde se registran más turistas recorriendo la provincia y algunos los hoteleros locales aprovecharon para recordar que las piletas termales están vacías.

Desde la actual gestión aseguraron haber logrado bajar los costos operativos, pero a tres meses de no tener como bombear el agua, y sin recursos para reparar la bomba (son dos, la más antigua ni siquiera tiene repuestos); ahora lo haría la provincia «para dar una solución definitiva» explicaron. Cabe recordar que, las Termas de la Selva nunca dieron ganancias, y ni siquiera se cubren los costos con la venta de entradas cuando está en funcionamiento, ya que los sueldos se pagan con recursos municipales y la electricidad del bombeo lo pagan los socios de la CELO, unos 80 mil pesos mensuales. Aparte del costo de la bomba, se llevan unos 100 mil pesos alquilar la grúa para volver a colocar los 300 metros de caños, más el mismo alquiler que costó para sacar la dañada en abril.

Hace pocos días, los concejales renovadores Abel Aguzezco y Raúl Zabala, que ingresaron al parlamento obereño por el sublema de Ewaldo Rindfleisch, pidieron al ejecutivo municipal que informe sobre la situación actual del parque termal, preocupados por el tiempo de inactividad del mismo y como afecta al turismo dijeron en un acto de hipocresía notable. Zabala fue parte del gobierno que «curró» con el proyecto termal, debería dar explicaciones, no pedirlas. ¿Un informe sobre el mamógrafo del hospital Samic o las ambulancias insuficientes no pensaron en pedir?

Cabe mencionar que, la perforación al Acuífero realizada con fondos provinciales hace mucho tiempo dejó aportar agua a la planta de tratamientos para luego ser volcada a la red, cosa que hacía mediante un costoso acueducto que también fue pagado por la provincia y está ocioso.