OBERA/BUENOS AIRES. En la mañana de este viernes falleció Juana “Ticha” Bárbaro. Antropóloga de profesión, “Ticha” encarnó 13 años la búsqueda de justicia por el asesinato de su hermana María Elena “Marilyn” Bárbaro, asesinada en su Oberá natal en abril de 2004, por el cual casi todos los sospechosos gozan hoy de la libertad y solo hay un imputado que iría juicio.
“Ticha” Bárbaro estaba internada en un nosocomio de Buenos Aires dándole batalla a una enfermedad terminal.
Cansada por su despareja lucha contra el poder feudal que la mayoría de los misioneros ratifica en cada comicio, en la última marcha de abril pasado, pidiendo justicia por su hermana, las fuerzas físicas ya no le dieron para estar en Oberá.
Sus últimos trabajos estuvieron dirigidos a registrar la historia escrita en la tierra, en la región de la represa de Yacyretá, antes de que el agua las inundara. El crimen de su hermana y su batalla para que no quede impune la convirtieron en una de las caras más conocidas en la provincia por la lucha por la independencia de la Justicia de Misiones, pelea que la llevó a ser convencional constituyente, al lado del obispo emérito Joaquín Piña, para frenar los intentos reeleccionistas de Carlos Rovira.
En el Informe 2007 del CELS, las interferencias que tuvo el expediente del homicidio de Marilyn se muestran como “un ejemplo de las dificultades de la Justicia misionera para investigar hechos que involucran a allegados al poder político”.
