7 testigos declararon en la segunda jornada del juicio por el asesinato de Selene

OBERA. El lunes se llevó a cabo la segunda jornada del juicio por el crimen de Selene Aylén Aguirre que tiene como acusados a su madre Victoria Aguirre bajo la caratula de homicidio calificado y su ex pareja Rolando Rovera (homicidio simple) comenzando la ronda de testigos que, en total son 34. Declararon 7 ante el Tribunal Penal integrado por Lilia Avendaño, Francisco Aguirre y José Pablo Rivero.

Se tratan de Cristina Schiefelbein quien atendió a Selene el 27 de enero de 2015, por una supuesta mordedura de gato, momento en que vio indicios de lesiones en el rostro, aconsejó dejarla internada a lo que Lovera respondió elevando el tono de voz y se la llevaron. Cuando volvieron a llevarla dos días después, ya ingresó sin vida.

Además el pediatra que atendía a Selene; Miryam Ramonda, del Cuerpo Médico Forense, profesional que examinó a los imputados; el forenses que realizó la autopsia a la víctima, Gabriel Flores; el médico psiquiatra Oscar Krimer que habló del estado mental de Aguirre por una situación de violencia doméstica, y un amigo del sospechoso que se llama José Aponte. Taisa Kozak, quien le alquilaba el departamento donde vivían Aguirre no se presentó, y el tribunal evaluará si es necesaria su declaración.

Se mostraron las imágenes de las cámaras de seguridad del depósito de arenera Simon donde trabajaba Lovera, y donde se observa que la lleva en brazos a un sector oscuro, luego regresa hacia donde estaba Victoria y se la entrega. Para el abogado de Victoria, Roberto Bondar, fue el momento del asesinato.

Bondar insiste en que la parcialidad del Tribunal y en particular de la fiscal Estela Salguero de Alarcón, quien insiste en que la acusada no estuvo cautiva, tuvo oportunidad de alejarse de Lovera y no lo hizo.

Bondar confía en que en el expediente están las pruebas del femicidio vinculado y de la condición de víctima de Victoria. Tal como lo advierten también el Consejo Nacional de las Mujeres y la Asociación Pensamiento Penal, instituciones que se presentaron como amigos del tribunal.

“Se trata de un femicidio vinculado porque se dan en el caso los elementos propios de este tipo penal: el vínculo en los términos del inciso 1 del artículo 80 CPN entre Aguirre y Lovera, quienes eran pareja y convivían; el propósito de hacer sufrir a Victoria Aguirre al maltratar y golpear hasta la muerte a su bebé, Selene. La violencia física y psíquica ejercida por el imputado Lovera contra las víctimas, su pareja entonces, Victoria Aguirre y la hija de ésta, Selene, –en particular, violencia doméstica, acorde al artículo 6 a) de la ley 26.485— terminó produciéndole la muerte a ésta última. Selene era el medio por el cual Lovera sometía y mantenía sujeta a Victoria Aguirre en una relación de violencia de género”, se puede leer en el amicus cureae presentado por el Consejo Nacional de las Mujeres de Presidencia de la Nación.

“Si analizamos el contexto de violencia doméstica y sumisión en el que ella y su niña se encontraban inmersas desde hacía un mes, la lectura aislada de esos mismos hechos se vuelve arbitraria, contraria a derecho. Un juicio respetuoso de la verdad real debe considerar, desde la perspectiva de género, que en diciembre de 2014 V.E.A. de veintidós años y su hija A.S.A. comenzaron a convivir con R.E.L., un hombre que había conocido por internet. La convivencia se dio en un marco de violencia doméstica, encontrándose V.E.A. sometida a la voluntad de R.E.L. en un grado tal que perdió todo contacto con su familia y cuando intentó buscar ayuda no fue escuchada”, agrega el Observatorio de Practicas Penales de la Asociación Pensamiento Penal en otro de los amicus. “… el sorpresivo contexto de violencia doméstica al cual V.E.A. fue sometida impidió que pueda instrumentar las defensas adecuadas para sustraerse de los episodios de agresión primero psicológica, luego física y sexual que fueron sucediendo. Su personalidad y el férreo temor a que su niña fuera lastimada impidieron que V.E.A. reaccionara de otro modo, pues se encontraba atrapada en un vínculo de dominación y control absoluto por parte de su pareja que culmina a los pocos días con el inesperado óbito de la pequeña”.

Desde la Mesa por la Absolución de Victoria Aguirre reiteraron que el tribunal ni la fiscal pueden ignorar los tratados internacionales y las leyes vigentes que obligan al Estado Argentino a prevenir y sancionar la violencia de género. “La animosidad de la fiscal Estela Salguero de Alarcón fue muy notorio contra Victoria, la prejuzgo por su condición de mujer y madre todo el tiempo, nunca pudo entender la situación de violencia en la que vivía ella, es inadmisible que aún hoy tengamos operadores judiciales con este nivel de misoginia en la provincia” advirtieron desde la Mesa.

Las declaraciones continuarán el martes, donde se espera que la curandera Juana Dino, ratifique ante el Tribunal respecto a haber visto a Selene duramente golpeada al menos tres veces.