OBERA. A su turno en la indagatoria, Rolando Lovera responsabilizó a Victoria Aguirre por la muerte de su hija Selene frente a los jueces Lilia Avendaño, Francisco Aguirre y José Pablo Rivero en el Tribunal Penal Uno.
La primera en declarar durante el juicio fue Victoria Aguirre, acusada de homicidio calificado.
“Tener a mi hija fue lo mejor que me pasó en la vida”, fue lo primero que dijo.
Recordó que Selene nació el 2 de agosto de 2012 y que a los pocos meses notaron que sufría retraso madurativo y convulsiones.
Entre lágrimas, detalló los cuidados que requería la pequeña y los sobresaltos que tuvo su delicada salud, incluido un paro cardíaco que tuvo en 2014.
Fue un relato duro y conmovedor.
“No le podía faltar medicación, porque sino decaía. Hice lo imposible para que caminara. Y tuvo muchos avances. Logró sentarse y empezaba a entenderme. Yo pasé de todo con ella”, afirmó.
“Ahí conocí a este infeliz”, dijo a continuación al referirse a su ex concubino Rolando Lovera, el otro acusado que tiene la causa.
“Primero se mostró cariñoso y jugaba con la nena”, apuntó.
Dijo que desde el 21 de enero de 2015, Lovera se transformó en un monstruo. “La mamá se fue de vacaciones a San Ignacio y quedamos cinco días en la casa de ella. Esos días empezó a golpear a mi nena, le molestaba que llorara, que hiciera ruidos con el chupete. Le daba cachetazos”, aseguró.
Victoria declaró que Lovera la encerró y le impidió contacto con cualquier otra persona, primero en la casa que estaban cuidando y después en la residencia que alquilaban.
“Me obligó a tener relaciones sexuales. Me amenazó con que iba a matar a mi hija si no accedía”, añadió.
“Él no quería que nadie la viera, porque estaba golpeada”, afirmó.
Victoria contó que poco antes del día trágico notó que la niña tenía como unos pellizcones y golpes en la cara. La llevó al hospital Samic y los médicos le dijeron que debían internarla. “Quedó una hora internada pero él me amenazó con que la sacábamos de allí. Hasta amenazó a una doctora”, señaló.
Detalló que además de parar en lo de su suegra y en la vivienda que alquilaban, también estuvieron varias veces en la arenera en la que trabajaba Lovera.
Precisamente en esa arenera, según ella, se produjo el crimen. Victoria dijo que el 29 de enero ella se percató de que la nena no se movía y que Lovera no quería que ella la tocara. “Le pedí que me llevara al hospital. Me dijo que sólo lo iba a hacer si decía que Selene había convulsionado. Cuando llegamos al hospital, la pediatra la revisó y me dijo que ella llevaba un buen rato sin vida”.
Por su parte, Lovera acusado por homicidio simple, declaró: “Conocí a Victoria cuando trabajaba en la empresa Capital del Monte. Primero fue una relación superficial, sin compromiso”, relató.
“Ella me contó que sus padres la despreciaban”, remarcó.
“No soy un asesino. Selene era una criatura maravillosa y aprendí a quererla. Tengo cinco hijos y jamás haría eso”, dijo de entrada.
“Tampoco la obligué a tener relaciones sexuales ni la tuve cautiva, aclaró.
Según él, el día del hecho fue a trabajar a la arenera Simons a las 18.10. “Esa noche Victoria fue allá por su voluntad”, indicó.
Evocó que el día del crimen estaba fresco y llovía: “En determinado momento, como lloraba, la saqué a caminar por el depósito. Después la dejé. Fue la última vez que la vi con vida”.
Dijo que después de una recorrida por el predio, “encuentro a Victoria y me dice ‘dónde está Selene’, pese a que veía que no estaba conmigo. Después la encuentra acostada. Me manifiesta que se quería ir y llamamos un remís para ir a casa. Ella y la nena fueron en el auto y yo en la moto de un compañero”.
“Yo llegué primero y después aparece el remís. Victoria bajó y entró. Yo quedo hablando con el remisero y cuando ingreso, escucho los gritos de ella. Ahí me dice que Selene no respiraba. En la moto las llevé al hospital”, narró.
“En el hospital dijeron que la nena había fallecido. Me acerqué a ella y le toqué los pies y el cabello. Veo entonces una mancha de sangre en la cabeza”, agregó.
Lovera añadió que interrogó a Victoria por la lesión y ella le explicó que “Selene se le había caído al intentar reanimarla”.
“El trato de ella con Selene no era normal”, consideró y deslizó que la chica le tenía poca paciencia a la criatura. Y afirmó que notó signos de golpes en la beba. “Me dijo que esas lesiones eran normales en una persona que convulsionaba”, señaló.
“En una ocasión la nena tenía un chichón y Victoria me dijo que una computadora de esas que regalan en las escuelas le había caído en la cabeza”, precisó.
Admitió que el 27 de enero, llevaron a Selene al Samic por una supuesta mordedura de gato. Respecto a la supuesta amenaza a la doctora, dijo “Quisieron dejarla internada, porque dijeron que no era eso lo que tenía en la mano, sino como algo como una quemadura. Ahí Victoria se puso nerviosa. Yo le dije a la doctora que era una mordedura, pero no la amenacé. Tal vez pensó eso por el tono que utilicé”.
Lovera le dijo al Tribunal que jamás golpeó a la chiquita.
(Fuente Misionesonline)
