BUENOS AIRES. Los yerbateros viajaron a Buenos Aires reclamando por el imcumpliento del acta firmada con Nación, condición que permitió levantar el paro y la toma de la sede del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
Según trascendió, el secretario Agricultura Familiar, Coordinación y Desarrollo Territorial de la Nación, Santiago Hardie, expresó que «si los pequeños secaderos o molinos no podían crecer por sí solos deberían desaparecer», de lo contrario se transformaban en un permanente “problema” para el Estado. Según el dirigente Julio Peterson, el representante de los secaderos lo enfrentó y casi terminan a los golpes. Fue sujetado por los demás integrantes de la Comisión Asesora de la presidencia del Inym.
“Los pocos secaderos chicos que quedan se están fundiendo, la plata que la Nación prometió durante la toma del INYM nunca apareció, ni los 1.500 millones de los que se habló al principio, ni nada. Del Fondagro no llegó nada para los yerbateros de Misiones, ni el olor. La única ayuda llegó de parte de la provincia, que salió con 200 millones de pesos en créditos”, manifestó a Radio Libertad.
