VIRASORO. La empresa a cargo de las obras que se estaban realizando en la zona adelantó que no queda más que esperar a que baje el agua.
El agua continúa haciendo estragos en distintos puntos del territorio provincial. A la restricción del paso sobre la Ruta 123 a la altura del kilómetro 53 por el colapso del puente ubicado sobre el río Batel, ahora se suma el corte de la Ruta 94 sobre el puente Virocay.

Por parte de la empresa que realiza la pavimentación de esa ruta provincial, que une Santo Tomé con Garaví y Garruchos, informaron que se interrumpió, hasta nuevo aviso, el paso para todo tipo de vehículos a la altura del arroyo ante la crecida.
En la zona, el agua cubrió la calzada del desvío que “provisoriamente” se construyó para reconstruir el puente que se había cortado ya en el año 2014.
Al consultar al intendente de Garruchos, Alejandro Minigozi, el funcionario indicó que si bien existe un camino alternativo (que implica ir por la vecina provincia de Misiones) complica a toda la zona comprendida entre Garruchos, Garaví y Santo Tomé. “No se puede hacer nada en la zona, sólo se debe esperar que baje el agua”, aseveró a época.

Minigozi comentó que en la localidad el agua llegó hasta el edificio de Prefectura y hay dos familias afectas por las inundaciones, pero por el avance del agua en los caminos y terrenos inundables. En esta zona como en Santo Tomé el principal problema es que el agua avanza sobre los caminos y complica el tránsito hacia parajes o campos, dejando aisladas a muchas zonas. En tanto en Santo Tomé, el Uruguay estaba con 15,07 metros, crece a un ritmo de 1 centímetro por hora. (Diario Epoca)
