Adoptó un niño en Haití, la justicia misionera se lo quiere sacar y un tío haitiano la amenazó de muerte

L. N. ALEM. Liliana Velis de 36 años es sanjuanina pero reside en Villa Libertad, en las afueras de Alem.

Hace menos de un año, adoptó a un niño haitiano de 8 años, que vivía en las condiciones de precariedad e inseguridad extrema de su país.

Velis contó a INFOBER que, quería adoptar un niño, tiene ya un hijo biológico que se trata frecuentemente en una clínica de Mendoza, y le parecía bueno que tuviera un hermanito… «una mujer que trabajaba en mi casa me dijo que podía adoptar en Haití, me mandaron fotos de Manoach y me enamoré, ya me llamaba mamá e iniciamos los trámites en mayo de 2016». Llegó a poco tiempo «lo fui a buscar a la terminal de Posadas, vino con su tío, en ese momento le pedí los documentos del niño y me trató de desconfiada, que era mala educación en Haití desconfiar, solo me dio el pasaporte»…»lo traje a Manoach a mi casa y al día siguiente fui a buscar los papeles de la adopción, quería tener todo legal pero el tío solo me dio un poder firmado por la madre y dijo que tardaría seis meses el consulado en concretar los trámites» relató.

Tuvo que viajar a San Juan por la salud de su otro hijo. En la ocasión descubre que Manoach no quería quedarse con el tío, pues lo maltrataba y le pegaba. El inmigrante cargaba ya con denuncias por parte de su hija, también haitiana en otra provincia, e incluso restricción de acercamiento.

Por lo que Manoach ciajó con ella. Al volver en noviembre, la mujer insistió por los papeles de la adopción y el tío le dijo entonces que se habían pedido con la inundación en ese país, momento en que ella le advierte que viajará a Haití, cosa que lo enfurece. Por aquellos días de ausencia, entraron y le robaron todas las cosas de su casa.

Decidió comunicarse con Haití y viajar. Allá se enteró que el tío le había hecho pagar los trámites al padre biológico de Manoach quien hasta sacó un préstamo para tal fin, al mismo tiempo que le había pedido a ella, le enviara dinero para costear dichos trámites e incluso para alimentar al niño mientras tanto…»se guardó la plata».

Ya la cosa se fue poniendo fea. Estando en Haití pudo ver el horror que vive la población allá…»en el primer año nuevo con Manoach en Argentina, se escondió al escuchar los fuegos artificiales…cuando estuve en Haití comprendí el por qué, solo se escuchaban tiros y gente que muere».

Estando ella allá, el tío se comunica desde Argentina y la amenaza diciendo que iba a tener suerte si salía Haití.

Al mismo tiempo la denuncia por secuestro del niño en el Juzgado de Familia de Alem. En principio, un asistente social corrobora que la situación de niño era óptima quién además manifestaba querer estar con la mujer a quien llama «mamá», pero el poder firmado por la madre en Haití no fue considerado suficiente documentación.

Es citada a una audiencia donde «parecía estar todo arreglado» manifestó. Uno de los defensores la acusó de no cuidar al niño, de darle medicamento para manternerlo dormido, entre otras cosas absurdas…»hasta ya me lo querían sacar para llevarlo a un hogar o entregarle al tío» reveló y especuló con que, en realidad, el tío lo quiere recuperar «para poder comercializarlo con otra mujer»…»a mi me dijo, ahora que te estas divorciando y sin muebles, vamos a ver a quien le dan la custodia» recordándole que le habían «vaciado» la casa en su ausencia.

La justicia dictaminó una custodia permanente en su casa con prohibición de abandonar el lugar, en el supuesto de que ella pueda fugarse con el niño…»ya no sé que hacer ni a quien recurrir, me quieren sacar a mi hijo, yo les dije que si me lo van a sacar, lo manden a Haití, yo estoy dispuesta a viajar otra vez y empezar de nuevo los trámites, pero que no lo manden al hogar ni le entreguen al tío».

Además, Velis necesita viajar a San Juan y Mendoza por su otro hijo que está bajo tratamiento médico por lo que necesita que la justicia resuelva con celeridad.

 

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