OBERA. Las lluvias dejan al descubierto el pésimo estado de las calles en una ciudad con graves problemas de infraestructura.
Marcia, una vecina contribuyente de avenida Picada Vieja, una de las más antiguas, manifestó su queja a INFOBER por el intransitable estado de la misma «la Avenida Picada Vieja después del empedrado es una vergüenza, imposible transitar, baches de casi un metro de hondo, nunca aparece una máquina. Antes de que se habilite la temporada del Obera Park, habían como cinco máquinas municipales arreglando sólo el frente de ese lugar, una vergüenza total no sé que convenio tendrán. Pero esto es intransitable ya. Y es una zona muy poblada».
«La vez pasada, en unos de esos baches casi arrancó el paragolpes de mi coche, un vecino lo rellenó pero con tierra, debe tener más o menos un metro, si no más de hondo».
La avenida es mano y contra mano «de acá yendo para el centro por el otro lado ya no da más para cruzar, yo de la calle vivo a 20 metros que también tendrían que abrirla porque se lotearon los terrenos y tampoco lo hacen» e insistió que cuando arreglaron la avenida por el Obera Park, «me tiraron toda la tierra en mi entrada, le pedí que saquen y no lo hicieron… no se puede más con estos caminos» enfatizó Marcia.
A la altura de la avenida Picada Vieja 1275 tienen que abrir la calle, se han colocado los mojones hace mucho tiempo pero nada más se hizo.
La actual gestión sigue mencionando la «herencia» para justificar el mal estado de las calles, la expansión sin servicios, los arroyos, puentes bajos y en mal estado, el parque vial y las deudas, sin embargo, es un reclamo que el actual intendente Carlos Fernández debería hacérselo al gobernador que premió al ex intendente Ewaldo Rindfleisch con un cargo aún mejor y donde administra más recursos: Director de Arquitectura donde todos pertenecen al mismo partido de Carlos Rovira.


