El intendente aseguró que entoscaron entre 2 y 5 veces cada calle en 2016

OBERA. Fue durante su discurso en la apertura de sesiones del Concejo Deliberante. Según el intendente Carlos Fernández, el trabajo de perfilado, nivelado y entoscado de la extensa red de calles y caminos del municipio superó las 5 mil cargas de camiones con tosca durante el año pasado con sus respectivos movimientos de máquinas y operarios. En promedio, las calles terradas de los barrios y caminos hasta el límite del municipio fueron reparadas al menos dos veces durante el año 2016, y hasta cinco veces en aquellas cuya topografía son más accidentadas.

Si embargo, las quejas en los barrios por calles intransitables son constantes. La avenida Pepirí Guazú entre los barrios Norte y Stemberg continúan en pésimo estado y según los vecinos, hace más de seis meses que no pasa una máquina, lo que motivó el reclamo de la comisión vecinal acompañado por la Juventud Radical.

Las lluvias repentinas e intensas hacen que dichos trabajos no duren nada ya que la tosca es compactada con un porcentaje alto de tierra y como todos sabemos, se erosiona con el agua, se convierte en barro y el tráfico la vuelve polvo, haciendo que el costoso movimiento de máquinas (gas oíl, mantenimiento, personal, etc) más el costo de la tosca (más de 5 mil cargas en 2016) sean dinero tirado a la basura evidentemente y no mejora la calidad de vida de esos sectores de la ciudad.

Desde INFOBER hace tiempo facilitamos información a un concejal y al secretario del intendente, Fernando Vitelli sobre alternativas más duraderas que no sean solamente empedrados, ya que éste último además de costoso por la mano de obra, es demasiado lento.

En países pobres de Latinoamérica y Africa han empezado a utilizar desde hace tiempo un líquido químico que genera una reacción en la tierra (incluso con mucho óxido de hierro como la misionera) que al ser compactada, repele el agua y prolonga su vida útil.

Se denominan estabilizadores de caminos con polímeros, destinado a la impermeabilización y estabilización de suelos naturales como elemento estructural.
Se aplica mezclando el líquido en un camión cisterna el cual humedece la tierra que luego será compactada. Genera un intercambio Iónico entre las partículas de suelo logrando que estas queden imposibilitadas de adsorber agua.

La carga electrostática conferida al suelo por el aditivo, modifica la tensión superficial de los cuerpos granulares existentes, modificando el ángulo de absorción de la gota facilitando el escurrimiento del agua que ingresa en la estructura.

En la Argentina según pudimos averiguar, hay dos proveedores que trabajan con oficinas de Vialidad de diferentes provincias, uno bajo la marca Letmax (54 11 3221-3832) que incluso ya proveyó de esta material al noreste argentino, particularmente en Posadas. Otra bajo la marca Polydem (Tel-Fax: 4393-1149).

A partir de esta información, sugerimos a las autoridades municipales estudiar la aplicación de estas alternativas innovadoras dada la extensa red de caminos y calles terradas y la imposibilidad económica de pavimentarlas al ritmo que la ciudad crece. Incluso, podría ser útil en el camino de acceso al barrio Pueblo Salto que posee poco más de un kilómetro terrado por donde circulan colectivos urbanos y es un eterno reclamo.

 

 

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