EL SOBERBIO. Turistas se quejaron días pasados ya que llegaron al atractivo natural pero no pudieron contemplar los Saltos del Moconá debido a la crecida del río Uruguay producto de la apertura de las compuertas de la represa Foz do Chapecó.
A pesar de los múltiples reclamos elevados a las autoridades brasileñas y argentinas contra la empresa responsable de operar discrecionalmente la usina eléctrica, se siguen sumando las pérdidas económicas ocasionadas por la crecida del caudal del río Uruguay en la zona.
“Se habló de regular la generación de energía, o que se abran las compuertas sólo entre semana y que se deje de hacerlo los fines de semana, pero no hubo respuestas.
Durante la temporada anterior ya se vieron los Saltos del Moconá por muy pocos días”, señaló el secretario de Turismo de la Municipalidad de El Soberbio, Fabián Dahmer en declaraciones a El Territorio.
La problemática radica en que el río Uruguay usualmente está crecido durante el día y recién baja durante la noche debido a la actividad de la represa brasileña. Ante esta situación, no menos de 60 emprendimientos sufren la constante desaparición de los saltos por la abrupta crecida del nivel que, literalmente los sepulta; esto provoca que los turistas no puedan acceder y se pierda el ritmo turístico impulsado por la Provincia y el municipio.
“Es una lástima que no se abran los saltos. Ojalá prospere el pedido que hicieron algunos diputados de Brasil para que cierre la represa”, expresó Rodrigo Muller, residente de El Soberbio, quien describió que a diferencia de años anteriores, no se ven turistas en la zona. “El pueblo está como muerto”, detalló.
En este sentido, Miguel Taszi, de la Cooperativa de Prestadores de Servicios Náuticos Saltos del Moconá SRL, indicó que la crecida del río Uruguay los perjudica enormemente al sector turístico. “Somos más de 300 familias perjudicadas”, añadió.
