GUARANI. Ocurrió en la noche de este sábado, cuando un comisario de la Policía dio aviso a sus colegas de que en la fiesta de recepción del Bachillerato Pedagógico n°1 que se realizaba en el complejo polideportivo municipal, había una cantina donde se ofrecía bebidas alcohólicas, violando claramente la prohibición que rige por la ley (art. 58 y 58 bis del C.F.P.M. Ley XIV n°5).
Esto terminó involucrando a policías, organizadores de la fiesta y el propio intendente Miguel Vargas por la venta de bebidas alcohólicas.
El jefe comunal reconoció que había autorizado esto y que incluso se hacía personalmente responsable de lo que ocurría en la recepción. Ante esta particular situación, los efectivos policiales se comunicaron con el jefe de la Unidad, quien decidió que se retiren del lugar para no generar problemas con el intendente que «se plantó frente a la cantina y dijo que se iba a vender de todos modos» según fuentes policiales.
La jueza de Paz, Myriam J. Rosciszewski, procedió a decomisar las bebidas en el evento a la medianoche, no así la clausura ya que su hijo también era egresado. Vargas posteriormente consideró un «detalle» porque «solo fue una cerveza por mesa para los adultos» y manifestó que había olvidado la prohibición legal asegurando que esto «no va a volver a pasar en el futuro», sin embargo durante la fiesta insistió con que se siga expendiendo alcohol violando la ley, frente a la Jueza y con la inacción policial.
