Vecinos reclaman desde hace años por la bomba que se les quemó y no tienen agua potable

ARISTOBULO. En la Picada Mavalle unas cien familias recolectaron firmas para reclamar el suministro de agua potable en el lugar. Hace años se quemó la bomba que les permitía contar con el suministro, y nunca se reparó. Los vecinos se quejan porque están cansados de gestionar en la Municipalidad, sin que el intendente Eldor Aníbal Hut (FR), ni la Cooperativa de Agua y Electricidad Cainguás, les brinden una respuesta.

Hace unos días decidieron reunirse y convocaron al diputado Héctor «Cacho» Bárbaro (Partido Agrario y Social) para solicitarle ayuda, y le entregaron la nota con las firmas de todos los vecinos, buscando una solución. El legislador hizo gestiones con el presidente del Instituto Misionero de Agua y Saneamiento, Joaquín Sánchez, quien se comprometió a ocuparse del tema.

«Somos unas cien familias las que sufrimos este problema. Por eso decidimos juntarnos y armar una nota con la ayuda de la directora de la Escuela 78 -ubicada en Picada Los Pumas- y le entregamos al diputado Bárbaro, para que pueda a gestionar con la gente del Imas», explicó esperanzado Marcos Dorneles, pequeño productor de la zona.
Explicó que el pozo perforado se hizo en el año 2004, y hubo agua durante poco más de un año, después se quemó la bomba, y quedó la instalación y los caños que no tienen ninguna utilidad al no haber bomba para extraer el agua.
Dorneles vive a dos kilómetros de donde está ubicado el tanque, «la red de agua llega hasta frente a mi casa, solo que con la máquina que se hizo la limpieza para colocar la línea de luz, se rompió la cañería; pero es cuestión de arreglar lo que está roto y poner otro caño, porque con la energía eléctrica no hay problemas, hay una bajada de luz trifásica», dijo.

«El agua de la vertiente no es buena: los chicos están llenos de ronchas»

Los vecinos deben recurrir a una vertiente para abastecerse; pero las condiciones del agua no son óptimas, cada vez que llueve el líquido se torna marrón y sucio.
«Entonces no queda más remedio que comprar agua envasada que es cara, un bidón de 20 litros cuesta más de cien pesos; pero hacemos el sacrificio porque hay chicos que se brotaron con ampollas y granos, y el doctor cree que puede ser por el agua, a los hijos de un vecinos les pidió que se hagan análisis para ver si las ronchas se producen por el agua contaminada», dice el productor que hace casi tres años que vive con su familia en el lugar. «Pero hay vecinos que viven en Mavalle desde toda la vida y la falta del agua es un gran problema. El pozo tiene capacidad suficiente, 170 metros de profundidad para abastecer a todas las familias; solo es cuestión de conseguir una bomba para extraer el agua», remarcó Dorneles.

En toda la zona la falta de agua es recurrente
Los vecinos le pidieron al intendente Hut que se acercara para «que nos de una mano; pero hasta ahora no apareció ni hubo ninguna respuesta, y eso que tenemos a la Cooperativa de Agua en Aristóbulo; nuestra colonia está a cien metros de la entrada de la ciudad», señaló el pequeño productor.
La Escuela primaria 78, cuya directora es Liliana Batista, sí cuenta con agua porque tiene un pozo perforado propio para abastecer a todos los chicos; pero es sólo para la escuela, no tiene capacidad para abastecer a mayor cantidad de gente.
A los vecinos no sólo les preocupa la falta de agua por los niños, sino también por los abuelos de edad avanzada que necesitan consumir agua buena, sana, porque además, la vertiente recibe los venenos que se usan en la chacra.
Las Colonias Mavalle, Los Pumas y San Juan son zonas tabacaleras, aunque también se planta yerba, hay varias plantaciones en la que trabajan los pequeños productores; pero en toda esa franja la falta de agua es recurrente.

Deja un comentario