ALBERDI. Ángel De Lima (53) fue encontrado sin vida el martes dentro de un pozo, cubierto con tierra y basura en esa localidad, que habría sido asesinado con un hacha el sábado.
“El cadáver estaba muy lastimado. Tenía toda la cabeza rota, golpes por el cuerpo y una mano casi amputada, sólo colgando de una piel. Se nota que a mi hermano le torturaron mucho y hasta parece que le violaron, porque le enterraron desnudo. No hay palabras ni consuelo. Ni a un animal se le hace eso”, lamentó su hermana Virginia Inés De Lima (51) en declaraciones a El Territorio.
La mujer graficó que “Alberdi es tierra de nadie. La Policía no hace caso cuando uno denuncia y estamos cansados de los atropellos. Acá hay muchos malandras que están acostumbrados a pegar y lastimar a los vecinos”.
Contó que su hermano trabajaba de lunes a viernes, pero “era alcohólico y los fines de semana tomaba, aunque no molestaba a nadie. Capaz discutió con los otros y ahí le mataron”, especuló. También mencionó que habría más cómplices.
El lunes por la mañana, como su hermano no había regresado a la casa, la señora De Lima comenzó a indagar con vecinos y conocidos, por lo cual averiguó que los tres se dirigieron hacia una chacra cercana al arroyo El Chapá, lugar donde el martes encontraron el cadáver.
El mismo día fueron detenidos Yonatan Catriel B. (21) y Juan Leonardo J. (41), quien estaba a cargo de la propiedad donde asesinaron y enterraron a De Lima.
Al respecto, su hermana comentó que, el lunes, algunos familiares observaron al primero de los acusados caminando por la ruta 5. El sujeto llevaba lo que habría sido un bolso de la víctima.
En tanto, aseguró que el mismo día ella le comentó al segundo de los implicados que su hermano estaba desaparecido. La respuesta que le dio entonces, ante el hecho consumado, no hace más que atizar las sospechas.
“Como me dijeron que mi hermano estuvo tomando con él, le pregunté si sabía dónde andaba y me dijo que me quede tranquila, que había viajado a Jardín América, porque allá tenemos otro hermano y Ramón solía ir. Aparte, me dijo: ‘Si alguien le hizo algo a mi amigo le voy a dar una cintareada’, como haciéndose el buenito”, detalló indignada.
Sobre el homicidio, fuentes del caso mencionaron que se produjo entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, lapso en que algunos vecinos declararon que escucharon gritos similares a una pelea y hasta pedidos de auxilio. Nadie intervino por la mala reputación del encargado del lugar, conocido por arreglar todo a los golpes.
Al respecto, De Lima consideró que “los que están presos no son los únicos asesinos. Me contaron cosas y le dije al jefe de la comisaría de Alberdi que hay más implicados y le pedí para ampliar la denuncia, pero me dijo que no hacía falta, que ellos se encargan de la investigación”.
Final atroz
En tanto, la familia de la víctima sospecha que los homicidas quisieron incinerar el cuerpo, puesto que en la propiedad donde se registró el hecho existe un horno para la fabricación de carbón. “Pero el domingo llovió y se ve que no pudieron quemarle”, especularon. En la escena del crimen, el vecino Pedro Sztarzuk confirmó que el cadáver fue sepultado desnudo, envuelto en una lona.
Además, en base a presuntos rastros de sangre, se trazó lo que habría sido el recorrido final de la víctima. “Se ve que Ramón se quiso defender y capaz salió corriendo. Por eso había varios rastros de sangre, y después le arrastraron hasta el pozo”, indicó.
Por su parte, la señora De Lima expresó duras críticas hacia el accionar policial, al punto que aseguró que ella misma tuvo que aportar pruebas para la detención de los acusados.
En tal sentido, manifestó que “la Policía no recorre y deja que los malandras hagan lo que quieren. A mí, tiempo atrás me echaron de la comisaría porque fui a reclamar y tengo una hermana que se tuvo que ir del pueblo cansada de los atropellos. Otro problema es que no controlan la venta de alcohol, hay muchos borrachos y peleas. Acá vivimos con miedo, sobre todo los fines de semana”.
Y agregó: “Fue terrible lo que le hicieron a mi hermano. Por eso quiero que se investigue bien y que todos los responsables paguen. Mi hermano trabajaba y le cuidaba a mi papá, tenía su vicio, pero no le molestaba a nadie” relató la mujer al diario El Territorio.
