POSADAS. El Colectivo de Becarios de Misiones, denuncian que desde hace 5 meses no perciben sus becas. También advierten que son maltratados y hostigados por el organismo provincial. «Pretenden usar políticamente un trabajo que ni siquiera pagan» advirtieron Ezequiel Flores y Gonzalo Casco en programa El Foro.
(Por Lic. Martín Mazal / Terra Roja) En junio de este año, y como todos los años, iniciaron las becas que financia el CEDIT (Comité Ejecutivo de Desarrollo e Innovación Tecnológica). Las mismas tienen por objetivo fomentar el trabajo científico en la provincia, apoyando a estudiantes y graduados de todas las disciplinas científicas, mediante el pago de un incentivo por el desarrollo de sus proyectos de investigación.
El miércoles 16 la institución tenía planificada la realización de una jornada científica en la que se expondrían al público los trabajos de los profesionales científicos que se encuentran becados por ésta. Sin embargo, dos días antes de la fecha prevista, la jornada fue suspendida por el propio CEDIT. Los empleados contratados y de planta permanente de la institución realizaron un paro en reclamo por equiparación de sueldos, y esto comprometió la organización de la jornada. El lunes los profesionales científicos, los mismos que expondrían en estas jornadas, habían sacado un comunicado convocando a una movilización y escrache en reclamo por la falta de pago de sus becas.
Por la suspensión de las jornadas, el CEDIT se salvó y la movilización no se hizo, sin embargo los becarios siguen reclamando el pago de las becas que desde hace 5 meses les debe el instituto. En distintas apariciones mediáticas y fotos reproducidas en las redes sociales, los becarios del CEDIT dejan en manifiesto que la precariedad laboral y el atraso de los pagos es la forma en que la provincia pretende fomentar la actividad científica.
El colectivo de becarios además se manifestó en contra de que sus trabajos sean utilizados en cualquier publicación de la institución, queriendo evitar con esto que el CEDIT se promueva como ente de fomento de la actividad científica exhibiendo trabajos por los que aún no invirtió un solo peso.
“Estos últimos cinco meses hemos estado trabajando en la producción de conocimiento científico, cumpliendo con las obligaciones que tiene que cumplir un becario, que mensualmente tiene que presentar una certificación de beca, que trimestralmente tiene que presentar avances de su investigación. Hemos cumplido con eso y avanzado en nuestro desarrollo como investigadores y sin embargo el CEDIT no ha cumplido con pagar en tiempo y forma los estipendios”. Afrimó Ezequiel, estudiante de Historia y becario del CEDIT.
Una changuita calificada
Para acceder a las becas del CEDIT se necesita, dependiendo de la línea a que se esté aspirando, tener un título de grado, estar haciendo una tesis de maestría o ser alumno de los últimos años de una carrera de grado. Es decir que, sea cual sea la línea a la que usted aspira, debería tener un nivel de formación bastante importante. Y para demostrar que no se la pasó durmiendo todos los años de su carrera, necesita elaborar un proyecto de investigación a ejecutarse en un año, avalado por un director que ostente una carrera académica más importante aún. Teniendo todos estos requisitos deberá entrar a concurso, en el que se evaluará su proyecto, su curriculum y el de su director.
Por ejemplo, un becario full-time de la beca más remunerada del CEDIT, recibido de una carrera de grado, que dedica 40 horas a su investigación, este año gana nada más que $5437 al mes. Los becarios part-time de la misma línea (20 horas de dedicación semanales), perciben solamente $2718. Así que, suponiendo que fueses galardonado como becario del CEDIT, en el mejor de los casos estarías recibiendo el premio de $34 pesos la hora durante un año, sin aporte jubilatorio, sin cobertura social, y sin posibilidad de aspirar ningún tipo de crédito.
Y si pensás que de todos modos podés quedarte en tu casa e ir todos los meses a cobrar, no te apures. Todos los meses deberás presentar una certificación de trabajo firmada por tu director y cada trimestre un informe de avance del proyecto. Pero esto no es todo. Si después de un año le agarraste el gustito a ser explotado por un ente estatal, pues al finalizar el año de beca tenés la posibilidad de volver a presentarte para continuar tu servicio durante un año más. Ah, y mientras sos becario, asegurate de no buscar ningún otro trabajo que te demande más de diez horas semanales, ya que es el máximo de horas que según la beca podés dedicarle a otra labor.
El humor científico de la burocracia
Ya sabemos lo que necesita un aspirante para ser merecedor de las becas. Y entonces, ¿por qué no les pagan a los becarios? Para entender esto debemos ver el otro lado: el trámite administrativo que recorren los expedientes para aprobar los pagos de los becarios, dignos de un monologo de Tato Bores.
Según se describe en la página del CEDIT, la jugada empieza cuando se pasan la pelota entre el comité interdisciplinario y el área técnica, quienes evalúan todos los proyectos y definen la nómina de beneficiarios. El área técnica le dice al área administrativa quienes son los afortunados. El área administrativa le pregunta al Registro Único Laboral si algunos de estos afortunados está laburando en otro lado (no vaya ser que alguno se quiera hacer el vivo y pretenda ganarse unos mangos más que lo que le da la beca. Una vez comprobado que nadie tiene algún otro currito dando vuelta, el área administrativa le manda al presidente del CEDIT una disposición con todos los becarios para que la firme el presidente del CEDIT, que es el ruso Deschutter.
Una vez que “el ruso” mete el gancho, se pone linda la cosa. El expediente lo tiene que autorizar una comisión de contención del gasto, que la integran el Gobernador, el Ministro de Hacienda y Finanzas, el Subsecretario de Hacienda, el Ministro de Estado General y Coordinación de Gabinete y la Subsecretaria de Legal y Técnica. Y cuando cada uno de ellos decide aflojar la moneda, el expediente vuelve al área administrativa, que ahora tiene que hacer un acuerdo decreto para que lo apruebe el área jurídica, quien le pasará la pelota al Servicio Administrativo del Ministerio de Cultura y Educación. Si el delegado fiscal le pone “me gusta”, se la devuelven al CEDIT para que el ruso se la pase al Ministro de Cultura Educación Ciencia y Técnica, quien se la devuelve para que abra la jugada.
El CEDIT la despeja para el Ministro de Hacienda, quien se la toca para la Mesa General de Entradas y Salidas de Gobernación. La Mesa se la pasa a la Dirección General de Asuntos Jurídicos de Gobernación y corta para pasársela el Subsecretario Legal y Técnico cuando se la devuelve. El subsecretario le tira un centro al Gobernador, quien se la deja picando a la dirección general de coordinación Institucional y Planificación para que se la devuelvan otra vez al ruso.
¿Y qué pasó? ¿Fue gol? Perdón, pero no. Acá no hay gol. Lo que pasa es que usted estaba imaginando que jugaban al futbol. Hagamos algo: vuelva a imaginarse toda la jugada, pero esta vez con los becarios de maleta.
La desfinanciación y la elitización de la investigación en Misiones
“Nosotros hemos tenido conversaciones con el director del CEDIT y nos dijo “Ustedes no son trabajadores, ustedes son becarios, y las becas son así”, y ante esa cuestión nosotros estamos planteando la problemática. Por ejemplo, yo tengo una beca que me exige 40 horas semanales de investigación, y me permite trabajar solo 10 horas en otro ámbito que no sea la investigación. Entonces, aunque no tenga el título de “trabajador” según lo que ellos entienden, pero nosotros tenemos que vivir de eso y tenemos que arreglárnosla de alguna manera cuando se atrasan un mes. Nosotros tenemos que pagar el alquiler, algunos tendrán que mantener a sus familias, el investigador tiene un montón de necesidades básicas como cualquier persona, y que si está restringido en el tiempo de trabajo, y además no recibe el pago de las becas, la situación se le vuelve muy complicada”. Gonzalo, Becario del CEDIT.
El reclamo de los becarios del CEDIT no es nuevo. Todos los años los becarios denuncian los atrasos en los pagos, y si este año las denuncias se intensificaron, es porque la irregularidad de la institución se ha vuelto más grosera.
La Universidad Nacional de Misiones, que co-financia becas para sus alumnos dentro de la línea “CEDIT-UNaM”, ya se encuentra proyectando becas propias para no volver a quedar pegados en estas irregularidades que perjudican a sus alumnos, mientras que los becarios doctorales “CEDIT-CONICET”, en las que la institución se compromete a pagar la mitad del monto, han podido recibir sus haberes después de varias denuncias en los medios. Mientras tanto, y hasta el día de hoy, son cerca de 300 becarios los que no están percibiendo el pago de sus becas a pesar de continuar con sus proyectos de investigación en tiempo y forma.
El otro punto de los reclamos es la precarización laboral. Además de los irrisorios montos con las que el CEDIT pretende “fomentar” la actividad científica, la incompatibilidad que ponen con otro tipo de trabajos pone como condición que el becario viva de la propia beca.
El atraso en los pagos genera conflictos a cualquiera que no tengan ayuda de sus familias para mantenerse, por lo que algunos beneficiarios ya han tenido que renunciar a las becas para encontrar otra forma de mantenerse económicamente. De esta manera, el apoyo que ofrece la provincia a la actividad científica está dirigida solamente a aquellos que gocen de algún tipo de posición privilegiada que les permita esperar hasta que la institución se le ocurra pagarles.
