
ITUZAINGO. El director ejecutivo del Ente Binacional Yacyretá, Humberto Schiavoni, encabezó una presentación en la mañana de este viernes en esa ciudad donde se emplaza la represa de Yacyretá ante medios de prensa de Misiones, Corrientes y Buenos Aires.
En la ocasión, además de anunciar que seis meses se estaría llamando a licitación para la construcción de una subcentral en el vertedero del brazo Aña Cua, blanqueó que Yacyretá tiene una deuda cercana a los 14.000 millones de dólares con el Estado Argentino y debe atender los servicios de ese pasivo.
Paraguay, que no aportó dinero para la obra y compensa su aporte con energía (ya que solo consume el 13 %, la Argentina lo restante), quiere rediscutir las compensaciones por las cuales entrega energía a cambio de ir achicando su parte en esta enorme deuda.
El titular de la EBY reconoció que hubo un recortes a los gastos previstos por la anterior gestión para el corriente año. “Había un presupuesto de 1200 millones de dólares cuando la EBY factura la mitad, inicialmente se financiaba el resto con aportes del Tesoro”, explicó. Ahora las reducciones prácticamente igualan a los egresos (u$s583 millones) con los ingresos (u$S520 M) previstos para 2016.
En cuanto a Aña Cuá, es el proyecto para aumentar la generación de Yacyretá y e incrementar su potencia, lo que le permitiría a la EBY producir un 9 por ciento adicional de energía. La inversión demandará 550 millones de dólares (48 meses de duración) y los pliegos de licitación ya están listos.
Para avanzar con ese proyecto que data desde hace más de una década, “es necesario renegociar el anexo C” con el vecino país, explico Schiavoni, en una presentación que encabezó esta mañana en Ituzaingó ante medios de prensa de Misiones, Corrientes y Buenos Aires.
Según comentó el funcionario, los paraguayos demandan tres cosas: mayor precio por la energía que no usan y ceden a la Argentina y por la que hoy reciben u$s8 el MW/h (Yacyretá recibe 40 dólares de Camessa por cada MW/h); mayores compensaciones por terrenos inundados y una rediscusión del pago de intereses de la entidad con el Estado argentino. Este último punto facilitaría que Paraguay monetice mejor la energía que cede a nuestro país.
“El proyecto de Aña Cuá que fue seleccionado es el de turbinas Kaplan con una central aguas abajo de la actual presa, la potencia instalada aumentará en 9% en 275 MW. Tiene una altísima tasa de retorno porque muchas obras ya están hechas, la presa, el vertedero, no hay que relocalizar a ningún habitante y no tiene daño ambiental porque no se inunda un centímetro cuadrado más”, dijo Schiavoni.
“El otro proyecto es la ampliación de la actual central con entre 3 y 5 turbinas, casi seguro serán tres más”, explicó Schiavoni. Eso incrementará en 15% la potencia pero en sólo 5% la generación. “Es una obra de 48 meses que tiene un costo de 900 millones de dólares”, señaló el misionero. Esta obra también depende de la renegociación con los paraguayos.
De las 20 turbinas actuales, «siempre hay dos que están paradas y acondicionándose», y los proyectos de Aña Cuá y la ampliación de 20 a 23/25 turbinas de la actual central están en los objetivos según explicó además de utilizar «criterios funcionales y no políticos para designar al personal» con herramientas informáticas para promover la “despapelización”.
