POSADAS. La modelo obereña Ingrid Grudke, pareja del empresario kirchnerista chubutense Cristóbal Lopez, envuelto en causas de corrupción y denunciado por evadir impuestos al combustible; fue una de las estrellas invitadas al MóvilFest que se llevó a cabo en la noche del viernes en la zona de la Cascada artificial de la avenida Costanera de Posadas.
Al ser consultada sobre cómo ve la situación del país en estos 10 meses del gobierno de Mauricio Macri, la obereña opinó que «siempre hay cosas buenas pero lo negativo es lo primero que vemos. Yo soy una persona optimista, los problemas están y es bueno desahogarse, compartirlo pero tenemos que empezar a ser un poquito más optimista» afirmó en una entrevista al canal 6 de Posadas.
Grudke consideró que el único que tiene derecho a quejarse es aquella que no tiene comida, la que tiene un problema de salud. «Hay que mirarse al espejo y dar gracias a Dios o en quien quiera creer cada uno por lo que se tiene», sentenció.
Según la modelo, el misionero es alegre. «Tiene pilas, de ir para adelante. Confío en que los argentinos tenemos una cuota de empuje, no nos cansamos fácil. El misionero es trabajador pero cada lugar tiene sus ventajas y sus contras pero también creo que ser feliz es una actitud de vida», remarcó.
Cristóbal enfrenta una causa que tramita el juez Claudio Bonadio, por el hotel Los Sauces, donde le pagaba a la ex presidente Cristina Fernández 25.000 dólares por cada alquiler. El empresario que recibió ocho áreas petroleras en Santa Cruz; la autorización para operar hasta 2032, miles de máquinas tragamonedas en uno de los casinos más grandes del mundo, y los beneficios irregulares por los que dejó de pagar a la AFIP 1.200 millones de dólares.
