
OBERA. Durante la reunión llevada a cabo este jueves a la noche en el Club Social, dirigentes de la Lista Blanca informaron ante unos 50 socios que, hay un principio de acuerdo con la esposa del ex intendente Rindfleisch, quien renunciaría voluntariamente a la CELO.
El secretario del Consejo de Administración de la CELO, Rafael Pereyra Pigerl contó que «se prescindiría en forma definitiva de los servicios de la señora Eichelt». Tras varias reuniones en buenos términos, la señora Nori Eichelt mostró su predisposición a renunciar voluntariamente a la Cooperativa y se limitaría a reclamar un resarcimiento económico por la suspensión que recibió en 2015, que implicó una reducción en sus haberes.
Eichelt envió una carta documento a la CELO donde aseguraba haber sido “víctima de una persecución política” y que le «causó un perjuicio material y moral».
Desde la Cooperativa ya habían adelantado a INFOBER que analizaban suspenderle la licencia pidiendo que se reintegre en su puesto en el término de 72 horas o renuncie, de lo contrario sería considerado abandono del mismo ya que, hace poco Eichelt fue designada en la Universidad Popular para luego pasar a la Secretaria de Asuntos Municipales de la Provincia por el gobernador Hugo Passalacqua.
Eichelt fue suspendida en febrero de 2015 por el Consejo de Administración de la Cooperativa por no rendir balances e informes respecto al parque termal, entre los que estaba el estado de la bomba de agua del Acuífero Guaraní que tiraba apenas un 20 % de su capacidad y no había notificado.
En la ocasión tuvo una sanción de cinco días, y fue movida a otro sector por lo que ella decidió pedir licencia por un año argumentando que no le «explicaron cual era la nueva función que debía desempeñar».
En abril de este 2016 se le informó que estaba a su disposición el cheque por la cifra de 22 mil pesos, en concepto de haberes adeudados, pero ella decidió no cobrarlo dado que era menos de lo que le correspondía según ella. Hace pocos días pidió que se le renueve la licencia por otro años más pero al mismo tiempo, envió una carta documento a la CELO reclamando por “daños morales y perjuicios” basados en la suspensión que considera injustificada argumentado que ella no sabía cuales eran sus funciones y los detalles técnicos que debió informar al Consejo.

