OBERA. El comerciante Adrian Lindström denunció que un cabo de la policía lo amenazó de muerte luego de dejarlo en el calabozo toda la noche.
Según contó Lindström a INFOBER, hace pocos días se acercó a la Comisaría de la Mujer, por recomendación de la obstetra del hospital para dejar asentada una denuncia sobre reiterados intentos por parte de su pareja embarazada de abortar o incluso quitarse la vida, hechos que habrían ocurrido tanto el sábado como el jueves pasado.
Horas después, ese mismo día, volvió a la Comisaría para pedir a las fuerzas asistieran a la mujer que nuevamente pasaba por un ataque «de emoción violenta». Personal policial se acercó a la casa donde observó que la misma se encontraba tranquila. Para Lindström, ella es inestable «y se le había pasado». A todo esto, reconoció que había ingerido bebidas alcoholicas para el momento en el que recurrió a la comisaría.
En ese momento, según cuenta el comerciante, personal policial lo increpa y acusa de «golpeador» de mujeres, recordando un episodio con su pareja anterior que se hizo público. Personal del Juzgado Federal, que se encuentra ubicado en frente, lo auxilia y recomienda que se dirija a la sede de Gendarmería Nacional, cosa que hizo pero estando ahí llaman a la Seccional Segunda y termina detenido por estar en estado de ebriedad y «alterar el orden público».
«Allí comienza mi calvario» describe en la entrevista contando que, primero lo insultaron por «comentar» en el muro de un periodista criticando a la Policía y un cabo de apellido Zili lo amenaza de muerte. Estuvo alojado toda la noche y al día siguiente lo largan, momento en que se acercó a la Fiscalía del Tribunal Penal Uno y radicó la denuncia.

