Con el cierre de la Fiesta, Federación debe abonarle parte de los 1,5 millones a Arquev

OBERA. A las 22 horas de este domingo, cerró la trigésima séptima edición de la Fiesta del Inmigrante, donde alrededor de 500 personas trabajaron ad-honorem como todos los años durante largas horas para servir a los espectadores y comensales por pura vocación y amor a lo que denominan «su fiesta». Mientras tanto, Federación de Colectividades deberá contar la recaudación de las cajaes y preparar el cheque para abonarle a la empresa del ex intendente Ewaldo Rindfleisch y su ex esposa Mónica Montoya (Arquev) la suma de 500 mil pesos, en concepto de la segunda cuota tras el acuerdo fijado en pago por las “mejoras”, ergo el galpón, de un total de 1,5 millones de pesos. A esto debe adicionarse los honorarios ya pagados en abril con un subsidio del Estado provincial, Estado para el que trabaja el propio Rindfleisch. Hasta acá, más de 2 millones de pesos terminarán en el bolsillo del intendente y su entorno.

La 37 edición de la Fiesta Nacional del Inmigrante llega a su fin y para los presidentes de colectividades ha sido positiva mas allá de que los primeros días de fiesta, el mal clima retrotrajo la decisión de muchos de no asistir a la fiesta. Desde el martes en adelante las condiciones fueron mejorando en relación al público presente, con altibajos, pero siempre con comensales en sus casas típicas, es lo que señalaron varios presidentes de colectividades.

Los números artísticos mas convocantes han sido Patricia Sosa, Lito Vitale y Juan Carlos Baglietto, que asociaron familias enteras en el espectáculo. Los Guasones, el brasileño Gabriel Valim y Los Tipitos también llenaron publico el pabellón de espectáculos.

Las noches de mayor venta de entradas fueron con el Show de Fátima Florez (7 mil personas) y con los Tipitos (5 mil) según cálculos aproximados.

De todo este ingreso y egreso de dinero en espectáculos, seguridad, impuestos como SADAIC, CAPIF, etc, este año en la lista de cobradores aparece el ex intendente al que se le pagará por «las mejoras» del viejo galpón donde se realiza la feria comercial.

El acuerdo firmado el 22 de abril pasado establecía una entrega de 500 mil pesos y dos cuotas por el mismo monto, a partir de lo recaudado en las próximas dos ediciones de la Fiesta Nacional del Inmigrante, tanto este 2016 y como para el año próximo, ediciones que cuentan con subsidios estatales para poder cubrir los altos costos de espectáculos.

Pero además, el juicio implicó el pago de los honorarios que, como Federación no posee recursos, esto se hizo mediante un subsidio de la provincia que fue otorgado por Passalacqua posterior a la marcha que se realizó ese mismo mes en el centro cívico de la ciudad, pero donde se evitó mencionar tanto a Rindflesich como al gobernador. Incluso se censuró a dos manifestantes, uno que llevó una pancarta y otro que tomó el micrófono escrachando al tan cuestionado ex intendente.

Por este tema, en abril pasado se firmó además el acuerdo entre los abogados de Federación de Colectividades y de Arquev por el juicio de desalojo cuyos honorarios, fueron negociados en 500 mil pesos, dinero que fue cubierto por la provincia mediante un subsidio.

Consistió en un cálculo del monto de la estructura (galpón) fijado en el fallo judicial de Juzgado Civil y Comercial 2, por el Juez Villalba, que significó unos 300 mil pesos para el abogado de Arquev, Héctor Rubén Sánchez; más de 150 mil los asesores de Federación Pablo Hassan y Walter Vuotto y alrededor de 60 mil pesos para el perito Tomás Dos Santos.

En julio de 2015 la justicia le dio la razón a Arquev respecto al juicio por desalojo, aunque no así respecto a las mejoras. En febrero de este año, Arquev inició otro juicio de pago en pesos para que Federación le pague por el galpón. Buena parte del mismo que Arquev reclamaba, se habría construido con las chapas que estaban en el Complejo Polideportivo Ian Barney según indicaron ex funcionarios de aquella época, y que se usó hasta 1996 para realiza la feria comercial en los años donde todavía la Fiesta se hacía en ese lugar.

El contrato con Arquev se realizó en 1997 por cinco años. En 2002/3 fue renovado por otros cinco años más hasta 2007, aunque ya en ese momento Rindfleisch era intendente como funcionario público, ahora además explotaba comercialmente el galpón sobre un predio municipal, otorgado en comodato a Federación durante la intendencia de Oliveras, casi a medida.

En conclusión, «la fiesta de todos los obereños” sigue siendo un buen negocio solo para el mismo de siempre.

tito-fe
Ilustración de Facebook

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