Por Eduardo Gabriel Jacquemín
Se podría decir que Zigler recibió otro “palazo” en menos de un mes, pero ésta vez no sería literal si no metafórico… ¿Cuál del los dos le habrá dolido más?… Si bien ganó en su ciudad natal y en las zonas rurales misioneras, en las urbes la cosa fue distinta.
Pero el que peor la pasó el domingo a la noche, y por ello ni se molestó en aparecer por la “Rosadita” para saludar y felicitar al pueblo que se expresó en las urnas; fue Rovira. Aquel 30 de junio se notó su cara de amargura, pero esta vez tanto el como Closs no aparecieron. El canal estatal (que pagamos todos) levantó la transmisión apenas aparecieron los números oficiales pasadas las 21 horas. Solo se dedicaron a entrevistar telefónicamente a los intendentes de pueblos donde la Renovación arrasó, Cerro Azul, Bompland, General Urquiza, etc… pero de las grandes urbes ni hablaban.
La peor pesadilla del emperador se hizo realidad, su enemigo político número uno, al que “demonizó durante una década y media, le ganó en su propio distrito: Posadas. Y para colmo, la UCR con Pastori a la cabeza, le sacó más votos a Zigler que dejó a la Renovación tercero… cosa de no creer. Lo mismo pasó en Garupá y Candelaria. En cuanto a la ciudad de Oberá (de donde es el vice gobernador) y la de Puerto Iguazú, (de donde es el cuñado de Closs) ganó la UCR.
Situación diferente fue la de las zonas rurales, donde cada intendente, a modo de cacique, domina el voto popular y solo llegan medios oficialistas. Ante la ausencia de Cacho Bárbaro en estas elecciones primarias, el voto en las zonas rurales que el 30 de junio los supo captar; ahora se dispersaron o volvieron a la Renovación. Excepto Campo Viera y Campo Ramón (donde Ríos arrasó), el resto de los pequeños municipios rurales como por ejemplo Alba Posee, Los Helechos, Ameghino, San Javier, etc; los votos de Bárbaro volvieron a la Renovación. Cabe analizar que en estos lugares no hay presencia partidaria fuerte de la UCR y menos del Frente Unidos a diferencia de las ciudades más grandes. En Guaraní, que es casi un barrio de Oberá, la UCR aunque perdió, mostró un crecimiento respecto al 30 de junio.
En la ciudad de Iguazú, con unos 30 mil electores, ganó la UCR, pero en las zonas rurales y pequeñas localidades como Puerto Esperanza, Wanda y Libertad, de 10 mil electores, la Renovación se impuso.
En Eldorado la cosa fue similar, aunque Zigler ganó tanto en la ciudad como en las zonas rurales, con la diferencia de que en la urbe norteña, la UCR sacó más votos y achicó la distancia. El 30 de junio el concejal Gonzáles había arrasado con los votos. Esto también se ve en L. N. Alem, Apóstoles y otras localidades, donde se achica la brecha en las zonas urbanas respecto a las rurales. En la zona urbana de Candelaria ganó el Frente Unidos, pero en el departamento la Renovación.
Evidentemente, donde hay una fuerte presencia de los partidos de la oposición, la clase media optó por el voto castigo, mientras que en la zonas rurales se optó por seguir con lo mismo apoyando al intendente del lugar.
Solo en el caso del departamento capital, el frente de Rovira-Closs perdió tanto en las ciudades (Posadas – Garupá) como en el departamento, y se debe a que prácticamente no tiene área rural, más allá de Fachinal y Profundidad, pequeñas poblaciones.
Aunque ahora se tiren la pelota en cuanto a la culpa en la pérdida de votos, sostenemos que sigue siendo del ex gobernador Rovira y su autoritarismo interno, eligiendo candidatos a dedo, sin permitir otras listas tanto en estas primarias como el 30 de junio, cosa que disgusta a muchos renovadores generando quiebres y traiciones. Zigler y Risco espantaron más votos en las principales ciudades, excepto Eldorado de donde es oriundo el primero; que el 30 de junio. Los RR (radicales renovadores) entre ellos Joaquín Losada, le siguen jugando “callado” como dicen internamente; incluso antes de las elecciones ya manifestó querer volver a la UCR.
En Oberá, el voto “a ganador” fue la clave. El efecto dominó generado por el resultado del 30 de junio hizo que en estas primarias finalmente la UCR se imponga por primera vez desde que Rindfleisch y Olivera abandonaron el partido en 2003, ante la Renovación. Un fracaso que evidencia la pérdida de poder del intendente, del vice gobernador que aspira la gobernación en 2015, de Marilú Leberverg y el voto de sus docentes fieles, de Lezica y Fernandez, etc.
La clase media obereña, que mayoritariamente siempre fue radical pero venía votando renovadores, ahora volvió al partido centenario. En 2011 la renovación se llevó 24 mil votos y la UCR solo 6 mil. El 30 de junio la UCR logró 4 mil, Bárbaro 6 mil y la Renovación 8 mil. En estas primarias, la UCR consiguió 10 mil votos, la renovación 9 mil. Ante la ausencia de Bárbaro, parte de los votos fueron al Frente para la Victoria que consiguió 4.800 y el Frente Unidos liderado por Puerta, 6.200 votos.
Resta ver como la UCR capitalizará este crecimiento electoral para el 2015 a nivel comunal. ¿Qué figuras lograrán (para intendente) mantener ese caudal de 10 votos conseguidos en estas primarias? Pues claro está que no hay actualmente un líder local en la UCR que haya captado esos 10 mil votos (no serían mérito de Jacquet, Vega, Boher ni Bárbaro), fue sin duda el efecto dominó del 30 de junio, la buena imagen de Pastori que en 2011 había sido uno de los grandes perdedores, cosa que logró revertir en estas primarias; y por el otro, probablemente el voto hartazgo a la Renovación, a tanto feudalismo provincial y un desgaste en la imagen del jefe comunal que sigue hablando de parque termal mientras la luz y el agua se cortan hasta en invierno.
La gran figura en estas primarias a nivel provincial sin duda fue Pastori, ya que el 30 de junio, la figura (persona) había sido Bárbaro que logró el tercer lugar. En ese momento, la UCR había logrado una elección fantástica, pero como partido, sin ningún nombre que pudiera destacarse como figura. En esta primaria, cosa que seguramente se repetirá en octubre, la UCR logró imponer un nombre, un líder: Pastori, quien en Posadas le ganó a Zigler y se convierte en el candidato natural para el 2015. Meili, el ex intendente de Montecarlo, no tuvo una buena elección, incluso ni en su localidad donde la Renovación obtuvo la mayoría, pero sumó votos al lema, y seguramente esos se sumarán en octubre a Pastori.
Puerta tendrá el gran desafío de captar los votos tanto del camionero Velazquez como de Laguier, el candidato de Wiplinger, pues al igual que como ocurrió el 30 de junio con Bárbaro, donde todavía hay quienes recién se están enterando que está alineado con el gobierno nacional; en el caso de Velazquez y Laguier, muchos aún no se enteraron que su voto fue a parar a Puerta (Frente Unidos). El camionero ya afirmó que apoyará al yerbatero, no se sabe si su electorado también lo hará; pero Lagier que venía hablando bastante mal de su compañero de alianza (Puerta), además de elogiando la gestión de Rovira, ya se manifestó diciendo que no lo apoyará en octubre.
En cuanto al Frente Amplio Progresista, logró pasar con 3 % para competir en octubre, consiguiendo 17 mil votos en toda la provincia de los que casi 2 mil fueron de Oberá, ciudad de Norma Fernández, que encabezaba la lista. En estas Primarias lograron captar más votos que el 30 de junio, donde consiguieron 13 mil con “Chito” Pasaman como cabeza de lista a diputados provinciales. Empero, hay que decir que Fernández no es muy conocida en el norte misionero y Posadas es un distrito complicado. Hubiera sido más estratégico que este frente que está creciendo, hubiera presentado varias listas este 11 de agosto, encabezadas (no es lo mismo el segundo de la lista) por referentes del norte y de la capital, sobre todo porque al ser todos referentes sindicales del sector público que siempre están peleando por mejores salarios y han demostrado no doblegarse (ATE, CTA, FREGUD, etc), y van captando los votos de esos sectores que son miles en Misiones.
MISONES:
Candelaria
OBERA
Cristina festejó el fracaso
Lejos de un discurso felicitando a los ganadores de la noche, se dedicó a decir que el Frente para la Victoria ganó sumando todo el país; pero como análisis eso no sirve, pues salió segundo, tercero y hasta cuarto en la mayoría de las provincias, perdiendo en 15 distritos, entre ellos los más importantes en población: Capital Federal, Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza, etc.
Sumando los segundos, terceros y cuartos lugares de todas las provincias juntas, tienen más votos como frente; empero sumando la oposición de cada provincia y la Capital Federal que este 11 de agosto obtuvieron la victoria, el panorama para el oficialismo es de derrota y pérdida de votos. En provincia de Buenos Aires, donde en 2009 De Narvaez le ganó a Néstor, ahora Massa le sacó gran ventaja al desconocido y puesto a dedo Insaurralde, intendente de Lomas de Zamora. La paradoja está en que en aquel 2009, Massa era candidato testimonial de Néstor, estaba cuarto en esa lista y luego de ganar, renunció al igual que lo hizo Scioli y Nacha Guevara que hizo campaña desde las islas de Pascua.
Ahora Sergio Massa se convirtió en un líder dentro de la oposición nacional, con candidatos de Macri dentro de su lista. ¿Cómo hizo Massa para ganarle a Cristina en 40 días? Pues bien, todo el apoyo que estaba destinado a Scioli cuando nació la “Juan Domingo” para que se convierta en una figura capaz de ganarle a Cristina en 2015; ante el “arrugue” de este (si no arrugaba, no podría ni pagar los sueldos), fue a parar a Massa (que captó los votos de De Narvaez de 2009), y con Duhalde desde las sombras que muy bien sabe manejar estas cuestiones.
A esto se suma un olaje de intendentes del conurbano que por las dudas ya empiezan a simpatizar con el nuevo referente opositor, cosa que complica aún más al Kirchnerismo en octubre.
Mientras el Frente para la Victoria en todo el país, este 11 de agosto, consiguió 6 millones de votos, el nuevo partido “Renovador” de Massa solo en Buenos Aires alcanzó los 3 millones. Si a eso se le suman el Frente Progresista Cívico y Social, liderado por Binner en Santa Fe, 1,8 millones de votos; más la UCR en las distintas provincias, con Cobos logrando buena diferencia en Mendoza: 1,2 millones, Unión Pro (Macri): 750 mil, Unión Pro Santa Fe (Miguel del Sel) 400 mil; más Unión por Córdoba (De La Sota) y tantos otros que son oposición al gobierno nacional, evidencia un fracaso que Cristina Fernández como hace siempre, evitó reconocer.












