Por Eduardo Jacquemin
Tal como lo habíamos anticipado, luego de los 8 tareferos muertos, que seguramente le costó votos a la Renovación, el gobierno tuvo que salir a anunciar una política rápida, pero que en realidad es una solución a medias y un “negocio redondo” para algunas empresas.
Este lunes, en horario de la siesta, el gobernador Maurice Closs encabezó, en el Centro del Conocimiento, la primera entrega de 25 colectivos, aunque contabilizamos 19 en el lugar.
Los productores se fueron con los 19 colectivos que estaban allí hacia las chacras, empero deberán dejarlos cuesta abajo para poder arrancarlos ya que ese mismo día, en la costanera posadeña donde estuvieron expuestos dos días, ninguno pudo arrancar con sus propias baterías. Se debió usar un arrancador externo. Los pisos de estas unidades están un poco picados. Los elásticos vencidos es lo primero que llama la atención, y le esperan duros caminos rurares por recorrer.
El negocio fue así, el gobierno le pagó con plata del estado provincial (nuestra) alrededor de 50 mil por cada uno a las dos grandes empresas posadeñas Tipoka y Don Casimiro que poseen cercanas relaciones con el gobierno. Pero éstas no fueron las mejores unidades que poseían dichas empresas, por el contrario, al parecer eran las que estaban en peores condiciones, es decir que “se sacaron de encima la peor tanda” que tenían. Los viejos colectivos de Don Casimiro y los de Tipoka, ahora re pintados con la escritura de “Plan Provincial de Transporte de Tareferos” son carrocerías Alcar año 95, Eivar 94, Bus 94 y Favorita 92-93 mecánica MB 1315. En las fotos se pueden apreciar el eje delantero bastante mas abajo que el trasero, mal estado de la amortiguación, de los elásticos en varias unidades ¿como estará el resto de la mecánica?. Sus colectivos gemelos del mismo año pero en mejor estado, sobre todo de elásticos, siguen en servicio urbano en la capital provincial.
Incluso, buscando precios en Buenos Aires, coches en mejor estado se consiguen en la misma cifra o menos.
Los productores se internarán en el monte con estos colectivos y seguramente comenzarán a romperse, empezando por los elásticos y frenos, no solo porque las empresas le habrían vendido al gobierno las peores que poseían, si no además tienen a cuesta 20 años de antigüedad y fácilmente 1,5 millones de kilómetros recorridos en calles y avenidas. Vale recordar que las empresas suelen ir “atando con alambres” estas unidades mientras las usan, y por lo general se rompen casi a diario, pero a diferencia de los productores rurales, poseen talleres para repararlas rápidamente. Aquellos productores que compraron estos coches, seguramente tendrán que ponerle mucha plata encima y “vivirán en los talleres” como todo vehículo viejo que fue “castigado” durante dos décadas. Se puede recordar que, cuando la Municipalidad de Oberá adquirió el Alcar 1993, a la semana el motor que estaba flojo debió entrar al taller, y 15 mil pesos costó la rectificación. Eso fue hace 7 años, hoy reparar un MB 1315 (derivado del 1114) cuesta unos 40 mil pesos. Hacer frenos completos cuesta unos 5.000 pesos, etc.
Por otro lado, como lo dijimos antes, esta medida no quitará los viejos camiones de la ruta, pues no solo los usan para llevar tareferos si no para cargar las ponchadas con yerba o té y trasladarlos a los secaderos.
Los productores podrán adquirir estos viejos colectivos (algunos que se viven rompiendo en sus empresas actuales), pero no hay financiación para nuevos camiones accesibles para los productores y la rentabilidad de la materia prima es muy baja desde hace décadas, por lo que seguiremos viendo a los viejos Ford 7000, a los Bedford, a los Chevrolet Viking del `50; a los Dodge del `60, incluso hasta Estancieras alargadas sin frenos, sin luces, etc por las rutas.
El gobierno otorgará créditos para la compra de unas 100 unidades de transporte de pasajeros destinadas al traslado de los tareferos desde sus viviendas hasta los yerbales, donde se realiza la cosecha.



