Jacobo otra vez dijo “no saber nada” del Bop 105
Así es la educación en Misiones, demagogia y netbooks. Si no hay aulas, que den las clases en el patio, bajo lluvia y frío.
Carlos Amarilla no es la primera vez que aparece en los medios reclamando lo que a criterio de todo aquel que se precie de ciudadano, es obligación de estado cumplir: un edificio escolar para el secundario BOP Nº 105 de Villa Barreyro.
Vale recordar además que Amarilla es periodista y conduce un programa de radio los sábados por la mañana en Fm Cristal. Allí siempre tuvo una línea muy cercana a la Renovación pero por sobre todo a la diputada nacional Marilú Lberverg y al gremio UDPM. Sin embargo, y como ocurre en todo feudo, cuando un lacayo se revela, lo mandan a la horca.
En el año 2010 y dada la necesidad de que el populoso barrio Villa Barreyro tuviera un establecimiento de educación secundaria, se creó el BOP 105. Pero como siempre, faltaba lo más importante, el edificio.
La creación de la escuela se hizo al mismo tiempo que se inauguraba el edificio de la escuela primaria 822, estructura que se levantó después de años de reclamos de los padres. Por ello, ésta en calidad de préstamo le cedió TEMPORALMENTE un par de aulas al recién creado BOP 105. Desde entonces, Amarilla redactó cartas solicitando la construcción del edificio escolar para la escuela que dirige.
Pasó un año y como es lógico, aumentó la cantidad de alumnos. Se entiende que los chicos pasan de curso y deben ir a un aula distinta con nuevos profesores, así funciona el sistema. Empero para el Ministerio de Educación no parece ser así, pues el edificio seguía sin ser construido, y ya las dos aulas prestadas por la 822 no alcanzaban.
Mientras ese año se inauguró la multimillonaria Cruz de Santa Ana, que costó 80 millones de pesos; en el BOP 105 que hasta de un cartel carecía, se tuvo que improvisar un depósito como aula, donde se guardaban elementos de limpieza y jardinería. Este había sido construido por los padres muchos años antes de una manera muy precaria y por lo tanto insegura e incómoda. No pasó mucho tiempo, un año, para que esa estructura cediera y fuera noticia. En septiembre del año pasado una de las cuatro paredes se vino abajo, aunque con mucha suerte no lastimó a nadie porque fue minutos antes del ingreso de los alumnos a clases.
A raíz de esto hubo padres enojados, alumnos dando clases en el patio de la escuela y Carlos Amarilla saliendo en los medios diciendo que ya hacía años estaba pidiendo el nuevo edificio escolar.
Desde el ministerio hubieron solo promesas y el compromiso de “arreglar la pared que se cayó”… y así fue, arreglaron la pared y listo. Incluso hasta llegó en ese momento la empresa que iba a hacer unas aulas rápidas de madera, pero después no pasó nada.
Justo en esos días el ministro Luis Jacobo llegó a Oberá para hacer entrega de Netbooks en la Escuela Normal, cuestionando en la oportunidad las “sentadas” hechas por los alumnos que reclamaban las computadoras. Fue un acto donde además estuvo el intendente.
Al finalizar, periodistas locales, entre ellos Luciano Ferryra, le preguntaron a Jacobo por el BOP 105 y sus condiciones precarias de funcionamiento y éste respondió con cierta molestia “No sé el reclamo especifico del BOP 105”, justificándose que tienen como 1.600 escuelas para controlar y que todos los días le llegan alrededor de 100 reclamos, etc etc.
Pero para ese momento el BOP 105 llevaba dos años reclamando y además, no puede haber tantas escuelas que funcionen en un depósito cuya pared se caiga en plena jornada escolar; como para que desconozca este tema que recorrió los medios informativos. Esa mañana el ministro dijo que no leía, oía ni veía medios de comunicación. No sabía nada, no hablaba con nadie, no lee ni escucha nada. Parecía vivir dentro de un frasco.
Esta semana el ministro Luis Jacobo debido a su muy poca memoria fue increpado por los padres del BOP 105. Rayando en lo ridículo, Jacobo vino a Oberá a entregar netbooks a una escuela que prácticamente no existe. No tiene un edificio, ni siquiera un cartel.
La 822 le presta un par de aulas y un depósito donde apenas hace unos 8 meses atrás se desmoronó una pared que casi aplastó a los alumnos, situación de precariedad vergonzosa que recorrió los medios pero que él dijo desconocer porque tiene muchos reclamos diarios, y no lee ni ve nada.
Pasaron unos meses y otra vez esta semana mientras entregaba las netbooks dijo que “no sabía nada”. Es más, Amarilla contó que le sorprendió que a Jacobo “no se le moviera ni un rulo” por los padres que lo increparon y por el reiterado reclamo que se le hizo en las instalaciones de la escuela 822 por el edificio. Incluso Jacobo en el acto dijo que hoy en día la educación moderna se hace a “distancia desde las casa mediante las netbooks”… parecía una forma de justificar que la escuela no se haya construido en estos cuatro años de reclamos y paredes que se caen.
No obstante, Jacobo que evidentemente olvidó tomarse las pastillas “fosfovita” insistió en no saber nada y dirigió su malestar por los reclamos que debió padecer, hacia el director y las supervisoras.
Al día siguiente, la cabeza de alguien debía rodar. Las Supervisoras Elisa Kelm y Cristina Pesoa le advirtieron a Amarilla que lo iban a separar del cargo debido a la irregularidad de las clases, pues en este 2013 el ciclo electivo comenzó sin un aula para el BOP 105. Las dos prestadas por la 822 más el depósito no alcanzan y por ello hay un curso que se venía rotando con otro. Una semana da clases un curso en el depósito y otra semana da el otro. Educación de primer mundo en la provincia renovadora.
Amarilla se escudó en su archivo de notas de pedidos y recontra pedidos que vienen de cuatro años por un nuevo edificio y “la supervisora lo sabe porque los pedidos se hacen vía jerárquica, mediante supervisión, ella tiene todas las copias” dijo el director. Y agregó “para el comienzo de este año les hice saber que no alcanzarían las aulas” pero no pasó nada.
Para completar los absurdos, una de las supervisoras le sugirió hacer “pastelitos y locros” para juntar plata y hacer las aulas faltantes, ya que ella en su época de directora lo hizo junto a los padres.
Realmente el nivel de obsecuencia es tal, que una docente se atreve a hacer este tipo de ridículas “sugerencias” en lugar de, haciendo docencia, ponerse al frente de los reclamos y hasta que el edificio y todo lo que debe tener adentro no esté, no dejar de reclamar.
Nos preguntamos, ¿Que clase de educación daba esta docente a sus alumnos? ¿Qué clases de mensaje imparte?: “callate y no reclames, no exijas”… ¿Qué entiende esta docente por estado?… el edificio y todo lo que va adentro DEBE SER PROVISTO POR EL ESTADO porque para eso SE PAGA IMPUESTOS, y los docentes tienen la OBLIGACION de hacer educación CIVICA y enseñarle a sus alumnos a EXIGIR que el ESTADO que COBRA IMPUESTOS CUMPLA con lo que DEBE CUMPLIR. No se paga impuestos para construir atractivos turísticos de 80 millones de pesos… “Agachar la cabeza y no reclamar” no es el mensaje que debe enseñar un docente.
A esta sugerencia de la supervisora, Amarilla le respondió con una negativa: “soy director de la escuela, debo ocuparme de la educación de los alumnos, no de juntar plata para hacer el edificio”.
No obstante la orden de Jacobo, según las supervisoras, fue que los alumnos den clases a como de lugar, así sea a la intemperie, en el patio, bajo lluvia, viento y frío, o la remoción del cargo llegaría.
Por esta razón, el miércoles temprano se reunió la dirección del BOP 105 con los padres quienes obviamente rechazaron esas inhumanas condiciones escolares que ordenó el ministro, y decidieron conseguir en préstamo por 30 días le salón de una iglesia evangélica a cinco cuadras del lugar, que ya había sido utilizada por la 822 cuando aún no tenían el edificio. La historia se repite. Incluso, nos comentaron que nadie más quiere prestar un salón porque saben que lo de provisorio se vuelve meses y años.
Los padres firmaron un acta pero advirtiendo que si la construcción de aulas prefabricadas no llega en un mes, tomaran medidas de fuerza, cosa que debieron hacer años atrás para que el edificio de la 822 sea construido. Así es la educación en el barrio más populoso de Oberá, a solo 20 cuadras del centro. Los alumnos se deben turnar por semana para usar un depósito cuyas paredes se caen y el ministro “nunca sabe nada”.
Le consultamos a Amarilla por Marilú Leverberg ya que pertenecen al mismo gremio, y este dijo respondió que ella logró la creación de la escuela (sin edificio), donó el escritorio y la computadora de la dirección, pero después no se involucró por lo más importante: el lugar; seguramente como castigo porque ahora Amarilla reclama.
INFOBER 102
Foto archivo septiembre de 2012 – Infoberaweb:



