Después de un mes y medio de vacaciones en Brasil, oportunamente cuando la ciudad estalló con el problema en la falta de agua y los cortes de luz, el intendente obereño Ewaldo Rindfleisch retornó a Oberá.
Si bien no se puede negar que tenía derecho a tomarse su licencia anual, empero lo hizo en un momento que la comunidad padeció y padece de los mayores problemas en los servicios públicos de agua y energía, que además saltaban paralelamente a la patética noticia de que las millonarias termas de Oberá tenían sus dos bombas quemadas y el agua se calentaba con una caldera.
Su “borrada” al Brasil despertó críticas por todas partes. Incluso, mientras el intendente recibía el año nuevo en las playas de la costa brasileña, en Oberá la gente lo hacía con velas y sin agua.
Este martes en conferencia de prensa, según lo publica Tamara Parfeñuk en MisionesLider, se refirió al tema del agua repitiendo las palabras que toda la comunidad ya escuchó durante años…. La situación es “caótica y crítica” dijo. No está de más recordar que este año cumplirá UNA DECADA como intendente, de los cuales tuvo ingerencia en la CELO casi todo ese tiempo (excepto unos tres años donde Pellegrini y Avancini dejaron de serle fieles sirvientes y se revelaron alineándose con Lezica).
Además, fue presidente de la CELO desde mediados de los `90 hasta el 2003, es decir hace como dos décadas que maneja la ciudad y los servicios públicos de energía y agua; y después de todo ese tiempo de dejar la CELO casi en quiebra, de no invertir y usar los recursos como caja política, venir de sus vacaciones playeras de un mes y medio a decir lo que todo el mundo ya sabe, solo demuestra cuan pacífica y tolerante (por no dar otros epítetos) es la comunidad obereña.
También mencionó el proyecto de Arroyo del Medio desde donde se están trayendo los caños (que serían conectados a los viejos caños que traen el agua del arroyo Ramón a la altura de este en la ruta 103) y habló de la necesidad de contar con una planta potabilizadora de mayor capacidad. En este punto, es necesario recordar que hace 17 AÑOS (en 1995) el ingeniero Ansín le presentó el proyecto para ampliar la planta debido a que ésta se estaba volviendo insuficiente; pero según lo reconoció el propio Ansín en la conferencia de prensa de diciembre, Rindfleisch no le dio importancia. Ahora, después de casi dos décadas y con todo el sistema colapsado, el intendente sale a decir que hace falta ampliar la plata. La falta de previsión y de aptitud se hace evidente a cada instante.
También recordó su proyecto para traer agua del Río Uruguay diciendo que “es necesario encarar este proyecto”… En realidad la razón de perder el tiempo hablando de proyectos faraónicos multimillonarios solo tiene el objeto de que la gente se olvide de su enorme responsabilidad en los desastres económicos dentro de la CELO que derivaron en el colapso con respecto a la red de agua potable.
Si traer el agua de arroyo del Medio a unos 5 kilómetros del pueblo de Campo Ramón, y a menos de 10 km por la ruta 103 vieja, de la actual toma del arroyo Ramón (donde se haría el empalme), tendría un costo inicial de 50 millones de pesos (veremos en cuanto termina); traer el agua desde Panambí a 40 kilómetros costaría tres o cuatro veces más, donde se deberá bombear el agua del Río Uruguay que está a 100 metros sobre el nivel del mar, y traer hasta la planta que está a 380 metros sobre el nivel del mar, implicaría grandes y potentes bombas que, con el actual precario sistema de energía eléctrica de nuestra zona (aún peor en la línea Los Helechos – Panambí), haría cortarse la luz a cada rato.
Esto no quita que en las bombas de Arroyo del Medio debería haber un grupo electrógeno, cosa que en las bombas del Ramón no hay, y con cada corte de energía de EMSA, la ciudad se queda sin agua.
Por otro lado, es sabido sobre todo por la gente que habita en Panambí que cuando el río baja su caudal, las algas actúan dándole un pésimo sabor al agua. En las localidades al sur del río Uruguay tanto en Corrientes como Entre Ríos, las plantas potabilizadoras son más grandes, poseen mayor cantidad de piletas de decantación para que los químicos puedan contrarrestar el mal sabor dejado por las algas. La vieja planta potabilizadora de Panambí es tan pequeña que no puede retener el agua tanto tiempo en sus piletas como para decantarla y por ello los habitantes del pueblo toma agua que insípida no es. Si se trajera el agua de Panambí, la planta potabilizadora de Oberá debería tener el triple del tamaño que posee actualmente
Por otro lado, queriendo desligar su responsabilidad dijo que “esta situación se venía anunciando” y que “no es una situación que florece ahora”, “hace 3 o 4 años atrás cuando advertíamos que la cooperativa estaba no orientando los recursos donde debían ir mucha gente creyó que era una pelea mediática interna”. “En ese entonces ya vislumbrábamos que no se estaban destinando los recursos a las áreas”, dijo…. De esta manera intentó culpar a los rebeldes Pellegrini y Avancini, empero esta argumentación le puede resultar solamente a aquellos que necesitan mucha “fosfovita”, pues la crisis del agua no viene de 3 o 4 años atrás; viene de más de un década y las advertencia de por lo menos de dos décadas.
Evidentemente el intendente está muy acostumbrado a decir a hacer lo que quiera sin tener que rendirle cuentas a nadie, total de última puede “borrarse” e ir a pescar al Brasil cuando la cosa se pone fea.
Por último, Rindfleisch recibió a la nueva Reina del Verano de Oberá, Marianella Chávez Bjorklund, a la primera princesa, Karen Yamila Joves y a la segunda princesa, Ailén Mariné Mokoski en la Sala de Situación de la municipalidad, donde el jefe comunal aprovechó para expresar su satisfacción por el certificado que recibió el municipio de parte del Ministerio de Turismo de la Nación por el “Compromiso de Calidad Turística Argentina”, al ente municipal que capacita al personal en cuanto al trabajo para el turismo.
No obstante el premio recibido, resta decir que a Oberá le falta bastante para ser un comunidad turística, no solo por los servicios de agua y luz (cosas que en una comunidad turística no pueden faltar); si no además en el aspecto comercial y de servicios desde donde se han recogido numerosas críticas por parte de los visitantes.
por Eduardo Gabriel Jacquemin

